domingo, marzo 23, 2008

28


28 años de impunidad en la muerte de Monseñor Romero. Posiblemente, éste sea el crimen más traumático (socialmente hablando) ocurrido en la historia más reciente de El Salvador. El momento histórico en que se dio, las circunstancias propias de la muerte, las obvias negligencias en la investigación, la cantidad de hipótesis elaboradas, el significado político y religioso....

Nunca dejaré de aborrecer al PDC por haber conducido mal este proceso, por haber politizado tanto el caso. A mediados de los ochenta la campaña electoral versaba sobre la muerte Romero y la posible vinculación de R. D ´abuisson. Eso es circo. Lo que debía hacerse era una seria investigación más allá de la que el venezolano Víctor Ribera "Zacarías" realizó para el presidente Duarte.

Investigar, procesar y sancionar es la responsabilidad internacional del Estado, si no cumple, hay violación a derechos humanos.

A mediados del año pasado, se desarrollaron unas audiencias a las que asistieron el abogado Méndez Flores y Astor Escalante como los representantes del Estado Salvadoreño. Aunque ya la comisión resolvió el caso exigiendo una investigación entre otras cosas. Estos personeros dijeron que El Salvador "no aceptará responsabilidad" en el asesinato de Romero. ¿qué no leen los tratados que formaron en 1979?

¿la coartada? pues según ellos están en pláticas con la Iglesia Católica (una de las partes ofendidas). Hasta ahora ¿alguien sabe a qué han llegado estas pláticas?

(vamos...ya no den largas, el callejón tendrá tope algún día)
--------------------------------------------------------------------------------
Post data.
Revisé el suplemento especial de Contrapunto y encontré algunas referencias claves y de complemento a lo ya expresado.
El Hermano de Monseñor, Don Gaspar, fue entrevistado y al abordar el tema legal internacional señala: "Mire, yo pienso que esto va quedar así, impune, por lo que he visto y he escuchado". Un comentarista preguntaba si con la familia de Monseñor hay pláticas oficiales. Aunque suene alcanzativo si las hay, no deben ser para cumplir con lo ya dispuesto por la OEA (a través de la CIDH) la respuesta de don gaspar parece decirlo todo. El link es éste
También dejaron un link para visitar un blog de Roberto Valencia alojado en El País creo. Se trata de una entrevista realizada por el periodista a Monseñor Rosa Chávez, allí se aborda el tema de la canonización de Romero. Pero la entrevista da para más, hay un interesante comentario sobre el tema de las juventudes y las generaciones de antes y de hoy. Ese lo pueden hallar acá.
Ahora paso a realizar un cuestionamiento propio, a saber, en el que quizá me incluya. En Contrapunto se entrevista al abogado Morales quien trabajaba hace unos meses en Tutela Legal del Arzobispado, es o era él quien tramitaba el caso y fue a la audiencia que se celebró el año pasado. La periodista, luego que orales plantea que el caso parece estar en la irremediable impunidad (archivado por amnistía) le pregunta: Entonces, ¿cómo pueden los organismos redoblar esfuerzos para lograr justicia?
y éste contesta: "Es el momento histórico de que las organizaciones de derechos humanos, el movimiento social, pero la población en general asuman la tarea histórica de llevar adelante este esfuerzo.
Hay un esfuerzo internacional grande de la solidaridad de muchos organismos de derechos humanos en diversos países pero la labor fundamental es interna es de todo el pueblo salvadoreño y de sus organizaciones. (...)"
¿Qué tipo de actividades?
Todo apuntaría que el movimiento social salvadoreño estaría dando pasos para que en las próximas semanas o meses nos lleven a emplazar al Fiscal de La Republica (Félix Garried Safie) para que impugne la aplicación de la amnistía en el caso de Monseñor Romero y pueda reabrirse el proceso interno.
En caso de negarse, porque recordemos que el Fiscal actual es un miembro partidario de ARENA que está más al servicio de interés políticos que al servicio de la justicia por carecer de independencia en razón de su militancia, entonces sería el Estado objeto de una segunda demanda ante el Sistema Interamericano. Esta vez no estrictamente sobre el magnicidio de Monseñor Romero sino por la denegación de justicia en la que estaría incurriendo el Fiscal General en caso de negarse a impulsar la reapertura del caso de Romero en los tribunales internos.
La respuesta es lógica, pero cae en mi cabeza como un circunloquio. Los abogados hacemos uso del derecho para lograr fines, pero eso debe acompañarse de reales estrategias de conversión y transformación de la realidad. La sociedad no es un grupo de organizaciones que viven (y vivimos) convencidas en la realización pareja de la justicia. Una sociedad es algo más complejo. Hablar de "el movimiento social" resulta muy alcanzativo, quizá morales quiso decir, el movimiento de defensores de derechos humanos o algo así. Idealmente, me gustaría ver sumados a este pedido de justicia a los panaderos que ahora protestan por el incremento del precio de la harina, pero habría que ver si eso algún día pasa.
  • En todo caso es bueno que un sector se una para hacer estas demandas. Sobre la interposición de una segunda demanda "por denegación de justicia" en el Caso Romero, si, también es legalmente lógico. Pero allí es donde me marea la cuestión, porqué buscar por los cielos lo que esta enterrado en el suelo? ¿porque carajo de una vez en este país se toma el serio el tema de la ley de Amnistía y se plantea un plan B, un plan más digno? ¿porque no se dicta una ley de la verdad o algo así? ¿se juzga y se suspende la pena? se investiga, se sale al encuentro del dolor. ¿porqué? ah??

Caso Romero en Xibalbá 1 y 2

la foto la tomé del libro del Equipo Maíz: "No hay guerra que dure cien años" 1979- 1992

7 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Hablan con la iglesia? ¿Y qué pasa con la familia de la víctima?

Anónimo dijo...

Ya va siendo hora de que la gente lúcida de Arena comience a trabajar para que en la próxima legislatura, si ganan las elecciones presidenciales,resuelvan estos problemas del pasado que, por culpa de la torpeza ideológica conservadora o de oscuros intereses partidistas, son todavía, y lamentablemente,problemas actuales.

En los paises del cono sur, poco a poco,el Estado va asumiendo sus responsabilidades por la violación de los derechos humanos durante los años de dictadura.

Este tipo de asuntos deberían de sacarse ya de la pugna partidista para que tanto unos como otros asuman de una vez su responsabilidad ética frente a las víctimas.Ese juego turbio de que yo maté porque vos mataste o de que yo maté menos y vos más y peor, deberíamos de irlo superando y que cada quien, con independencia de lo que opinen los otros, asuma lo que hizo,que asuma su parte oscura y pida perdón a las víctimas.

Ixquic* dijo...

Anónimo 1., si. Cuando esto se anunció hubo un poco de polémica por eso. En este caso ofendida es la iglesia y la familia. Tambien la sociedad (se trata de un magnicidio).

Anónimo 2. Vos lo has dicho, sos lúcido. tu comentario merece ser citado.

Gracias!

Pd.
Colocaré unos enlaces de contrapunto, sobre el suplemento de M. Romero.

GuanacoEH dijo...

Si les interesa saber un poco más sobre el proceso de canonización de Monseñor Romero, les invito a leer esta entrevista al obispo auxiliar de la archidiócesis de San Salvador, publicada el 23 de marzo.

http://lacomunidad.elpais.com/robertoelsalvador/2008/3/23/entrevista-con-obispo-auxiliar-san-salvador-centroamerica

Win dijo...

La justicia.
Se da por hecho que la justicia tiene connotación única, y no es así. Entre 1970 y 1992 se vivió una guerra, sucia e incivil como todas. Ha unos les quitaron su vida, otros quedamos lisiados y nos estafaron la juventud por ideales que resultaron ser la pretensión de Poder de una nomenklatura megalómana y un sistema totalitario que terminó como ruinas de barco oxidado.
En el monumento o muro de la memoria faltan nombres de soldados humildes que murieron sin entender porque morían y faltan nombres de campesinos humildes cuya mala suerte fue quedar atrapados en una zona "no insurgente". En las listas de las organizaciones defensoras de los Derechos Humanos faltan otros magnicidios como el de Walter Beneke, como el del doctor Alfaro Castillo... la lista sigue. Como se verá, la justicia no tiene connotación unidireccional.
Ya hay una frágil democracia, el Gran Juicio es una reflexión para no repetir esa guerra, para no seguir con la polarización -electoral y coyuntural- y para eso hay que educar a las nuevas generaciones con la verdad imparcial y con la disposición a la tolerancia.

Anónimo dijo...

Un guerra es una guerra y habría que distinguir a "los caídos en combate" de los civiles que, sin constituir una amenaza directa, fueron eliminados sistemáticamente. Y aquí las distintas escalas del exterminio no deben hacernos olvidar que el Estado, garante de la ley en aquel momento, se colocó sistematicamente al margen de la ley.

Los civiles asesinados eran en su gran mayoría gente humilde.

Que la imparcialidad,Win, no te haga perder las perspectivas de las distintas escalas del exterminio. Todo el mundo mató, es cierto, pero no todo el mundo lo hizo en la misma escala y con el mismo grado de crueldad. Y con esto no exonero a la guerrilla, pero con esto te recuerdo que hay que introducir el analisis cuantitativo y cualitativo en el análisis de lo que fue aquella destrucción. No confundamos la imparcialidad con esa noche en la cual todos los gatos son pardos.

Acordate tambien de que que la derecha en aquel momento no era precisamente democrática que digamos. Si la guerrilla llegó a contar con un fuerte apoyo inicial fue porque se enfrentaba a un Estado autoritario. Aquellos ideales conservadores eran tan turbios que justificaron un asesinato como el de Monseñor Romero. Una derecha moderna debería de distanciarse con rotundidad y claridad de ese pasado turbio y asumirlo para superarlo simbólicamente, cosa que lamentablemente no hace.

Imparcialidad no significa poner en la balanza los excesos de la guerrilla para justificar los desmanes que cometió la derecha.
Ni unos ni otros pueden eludir lo que hicieron.

Ixquic* dijo...

Interesantes comentarios, los respeto.

Win hace una reflexión que personalmente comparto. Predominan visiones parciales sobre víctimas y víctimarios. Como él dice, hay un muro al que le faltan nombres.

Eso si, para mi las víctimas a las que hago referncia son las civiles. Pero no niego que de forma extensiva hubo más víctimas y eso ya se ha dicutido en este espacio.

En mi caso, digamos por mi formación laboral, lo que he aprendido es a ser parcial.

Parcial a favor de las víctimas (no se entiende que parcial a bandos) y entonces me vale un pito quien es el responsable.

de eso se trata el trabajo en derecos humanos.

la justicia a la que uno puede aspirar es ciega.

Creo además que el asunto de los números debe usarse con mayor razonamiento:

Una vida tiene valor único. Por eso, valorar quien quitó mas vidas es disminuir el sentido de la responsabilidad. Se puede caer en justificaciones.

Es valido y justo señalar al estado salvadoreño como el principal criminal en la guerra (y antes de ella), tenía todo el parato burócrático, dinero, recursos para hacer lo que hizo o tolerar que otros lo hicieran.

pero eso, no debe nublar la vista.

Parece a veces que la sombrilla de la impunidad cubre a más gente de la que uno cree.

víctimas hubo de todos los sectores y ellas son titulares del derecho a la justicia y a la verdad. Nadie está por encima de nadie.

como dice el anónimo, Ni unos ni otros pueden eludir lo que hicieron.

Saludos

Pd. desde la perspectiva jurídica, una víctima es titular del derecho y uno decide de qué lado está. esperando que exista ua justicia imparcial. Un abogado o acompaña víctimas o defiende a imputados. ¿se entiende no?