jueves, mayo 05, 2011

El distrito Italia, el distrito que no queremos ver

El Distrito Italia es una residencial popular asentada en el municipio de Tonacatepeque, cerca de Apopa. Y tiene ese nombre en razón del financiamiento de su fundación: tras los terremotos del 2001 muchas personas de escasos recursos quedaron sin vivienda y la cooperación internacional brindo apoyo para la reconstrucción de casas para danmificados.

Un hombre que vive allí me contó que el proyecto era súper atractivo, pensó que viviría en el paraíso: les mostraron unas maquetas con casitas, calles, parques, espacios para montar talleres, guarderías etc. Además el gobierno de Francisco Flores se comprometió a gestionar un centro comercial cercano, farmacias y un hospitalito de segundo nivel. ¿nada mal?

Fue así que sin dudar muchas familias "reconstruyeron" su vida allí.

10 años no pasaron de valde, ni el hospital, ni el centro comercial existen a la fecha. Las calles y tuberías se jodieron al siguiente año de la inauguración y la vida, cada vez mas dura allí en medio de la nada. Así quedó ese distrito, ubicado en una zona semi rural y en total abandono de servicios básicos.

Hoy la gente teme llegar allí porque según los reportes de medios de comunicación está lleno de pandilleros y la muerte ronda. Y en efecto hay muertos, como los hay en todo el país. Pero si algo llama la atención en ese lugar es la presencia de soldados que deambulan como si les hubiesen declarado la guerra. Hablando con uno de ellos, advierte que la gente sea como sea es sospechosa y por eso no baja la guardia.

La gente, o alguna gente de allí dicen que un día un joven saludo a un soldado y este se molestó y reclamó a joven civil "y vos porque me saludás?, a otro muchacho le metieron un balazo, porque el joven desarmado agredió al soldado armado y tuvo que disparar. O bien, le dan riata a cada bolo que ven.

En ninguno de estos ejemplos hay gente pandillera o como dice la ley, mas elegante, no andan en asociaciones ilícitas. Pero para los soldaditos "cualquiera es enemigo". Qué impotencia se percibe y se siente.


Es claro que se debe perseguir a quien obra mal y castigarlo. Pero cuando esos que hacen daño andan tranquilos (como muchos pandilleros de la zona) y son otros los jodidos, lo que queda es el fracaso.

Estos murales los han pintado jóvenes del lugar en un afán por dar mensajes de convivencia. Son pintorescos y hay bonitos mensajes. El distrito, tiene las calles jodidas y mucha gente jodida parada en esa calles, pero gente contenta, conviviendo. No obstante eso es lo que nadie quiere ver o potenciar.

si ignoramos esas realidades, ignoramos también nuestros futuros males.

4 comentarios:

Roberto dijo...

Hola
Hace un año hice un largo trabajo de inmersión en La Campanera, otro de esos lugares, también militarizado.
http://elfaro.net/es/201006/especiales/1969/
Quise enfocarme en esas personas que viven allí y pagan doble peaje; sufren a los mareros y sufren a los que vienen a "controlar" a los mareros. Si te fijas en los comentarios, cuestionar eso ya es motivo de descalificación para muchos que escriben desde la Miramonte, la Altamira o Antiguo.
Eso.

Ixquic* dijo...

Hola Roberto, leí eso en su momento el artículo, pero no había visto los comentarios. Me asombra, pero no me extraña. y es que no es lo mismo satanizar un lugar a partir de lo que se lee, que ir allí y ver que más hay y sobre todo, ver que hay gente jodida en medio del control de pandillas y control estatal.

Hay cosas que deben atacarse con control policial (solo que la chambonada sigue!), pero hay allí otras que no y nadie le hace huevo. Tú le hiciste una entrevista a Gutman que me gustó, pero lo que a mi me da vueltas en la cabeza es esta cita:

"En algún momento, dentro de algunos años, se reflexionará sobre la actitud de la sociedad salvadoreña respecto a los más necesitados, y estoy convencido de que se interpretará como una de las mayores bestialidades que se cometieron. Con tanto avance que ha habido, con tanta mejora, aún no se han podido encontrar soluciones para que la mitad de la población del país tenga acceso a condiciones de vida más dignas."

y sin duda, mientras más nos neguemos a ver al interior de estos lugares, menos vamos entender porque nuestras autoridades andan de equívoco en equívoco.

Eso.

Ixquic* dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Isura dijo...

Con su permiso, Ixquic.

No conozco La Campanera, pero sí otras 'comunidades' igual de estigmatizadas.

Roberto, lo que te diré es solo tangente a tu comentario, pero leyendo tu blog he notado que repudias el clasismo que impera en este país. Parece que una parte de los internáutas nacionales que aprovechan la red para expresarse, sufren una especie de trastorno esquizoide: por un lado denostan a la clase política y, a veces, también a la empresarial, y por el otro rezuman una taimada o abierta aversión hacia lo que estereotipan como conflictos propios de la 'chusma'.

Mi percepción es que en El Salvador lo único que se consolida es el sentido de pertenencia a una facción. Auguro que nuestra próxima conflagración será conspirada desde el clasismo de las burguesías (y hablo de las asalariadas y más o menos ajenas a la política y la milicia) y los que aspiran a incorporarse a ellas.

Saludos Ixquic, saludos Roberto.