viernes, febrero 08, 2008

El Orgullo Fiscal

debe ser grande.

Acusó de terroristas a unos manifestantes. La acusación, daba risa. pero él insistió. Presentó el caso ante los jueces especiales dado el cálculo: ellos me apoyarán. Pero no, el caso no se sostuvo.
Ahora en lugar de desistir, ahora cambia la acusaciòn.

quizà ya no es orgullo, es sobervia.

2 comentarios:

Aldebarán dijo...

Si soberbia es querer ganar el juego a como dé lugar, sí es soberbia.

Pobre fiscal, parece que no le pega en ningún momento a la piñata. Y no veo que esté vendado ni que le hayan dado muchas vueltas antes de darle el palo de escoba.

Hunnapuh Xbalanque dijo...

Lo mas preocupante es que personas asi tienen poder.