jueves, agosto 26, 2010

Homicidios: ¿Las armas o la intención asesina?

Siempre he dicho: detesto las armas! Y es que siempre las he creído un factor de riesgo dado que siempre he creído en el enfoque –parcial— sobre los homicidios en este país. Digo parcial porque vemos en las armas, la razón de tanta muerte.

Tras el asesinato de un Capitán de la Fuerza Área el debate sobre las armas se ha revivido. Pero sin duda, quienes elevan este debate siguen quedándose en la superficie. Y reconozco que muchas veces he andado en la misma línea, ésa que simplifica la muerte = pistola.

Ciertamente, la violencia no requiere únicamente de armas, Ni son prescindibles para la muerte, ni para la ira, ni para el “dolo”.

A través de este blog he ido haciendo amistades “virtuales”, personas que pese a los disparates que escribo con poca o alguna razón y mucha pasión, me ha permitido un intercambio de ideas, que además de sano resulta enriquecedor.

Uno de ellos, me envió un argumento que vale la pena examinar (cosa que obviamente no se agota en este comentario). Esta persona argumenta que el problema de la violencia no es andar armado ni la solución es la prohibición de armas.

la mirada parcial nos indica que si se mata con pistola, hay que prohibir las pistolas. El problema es que para matar, también están las armas corto punzantes ¿las van a prohibir? (con qué vamos a cocinar?) Es más, cualquier objeto corto punzante puede producir una muerte. Recuerdo el asesinato el año pasado de una mujer por parte de su marido, con un desatornillador.

En estos días ha trascendido varias muertes culposas de tránsito. Y los matadores huyen. Ayer murió una niña de seis años, era su día de cumpleaños y un carro la llevó a la muerte. Entonces ¿hay que prohibir los carros?

Para matar, basta la negligencia o la intención. y un gran aliciente es la impunidad.

Ciertamente, la mayoría de los homicidios son por armas de fuego…pero las ilegales, de manera que prohibir, tampoco garantiza.

Entonces caigo en la cuenta que esto pasa por examinar dos variables que mi amigo señala: Cultura criminal y sentimiento de impunidad

Sin duda, ese es el fondo del asunto. Porqué la violencia es la forma de resolver las diferencias? ¿porque no logramos ser efectivos con la sanción de estos hechos en calidad y cantidad?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Un aporte más, creo que somos el único país del mundo que no tiene un codigo para faltas menores (tuvimos una ley de Policía dictada a finales del siglo XIX y creo que derogada). Entonces que pasa?, no hay manera de dirimir pequeños conflictos, el chucho que ladra toda la noche (llamas al 911 por eso y no llegan, te toca darle bocado al chucho del vecino o un plomazo al vecino), la musica estridente (idem al anterior), de ahí nos pegamos un gran salto hasta el Codigo Penal, el Estado mismo no te da salida logica y civilizada para estos pequeños inconvenientes de convivencia (sin entrar en detalle al codigo civil y mercantil que te empujan a querer tomarte la justicia por tus manos en vez de pagarle mordida a un juez corrupto para que no se tarde 5 años en dictar sentencia).
El secreto de civilidad en los Estados modernos es que todo está regulado, el volumen de la música, donde estacionar o no, la altura de los muros, hasta cuantas personas viven en cada casa. Y un factor adicional, TODOS los ciudadanos tributan, esto da un sentimiento de pertenencia y responsabilidad que aquí se adolece.
xyz

Juan Ruetter dijo...

Esta es una cuestión que me planteo hace tiempo, de que sirve prohibir las armas, si alguien esta dispuesto a cometer un homicidio o por ejemplo un robo con violencia, ambas cosas tengo entendido que ya están prohibidas ¿no? entonces a estos tipos ¿por que les va a importar otro delito como la tenencia de armas?
Las prohibiciones hace que la gente sin malas intenciones no pueda tenerlas o portarlas para defenderse , entindace que no hago apología de las armas en casa o cintura, pero un martillo te puede servir para romperle la cabeza al vecino o para arreglarle la puerta de su casa, una pistola es algo parecido y a los chorros, malandrines y psicopatías poco les importará la prohibición. A los buenos vecinos que las tienes para posible defensa de sus familias si les importará, entonces ¿a quien beneficia las prohibición de armas?

Esto va en paralelo con lo que ocurre en España con las ordenes de alejamiento a favor de las mujeres maltratadas (ordenes sin protección efectiva) ¿a un tipo dispuesto a matar por que le iba a importar quebrar una orden de alejamiento?

Ixquic* dijo...

muy buen punto, tuvimos un anteproyecto de contravenciones pero no cuajó...esa minucia de delitos y faltas relacionadas a factores de riesgo de violencia...no hay quien lidie con eso.

Juan, de acuerdo. Sabe, lo trsite del caso que he comentado es que un hombre de “armas”, un militar fue asesinado por un civil armado.

siempre he pensado que vale la pena apostarle al mejor control de armas: no dar permisos a borrachos, hacer los exámenes psicológicos en cada renovación de matricula, no otorgar permisos a quien tiene antecedentes de violencia intrafamiliar...cosas mas acotadas y con evidencia. Claro a la larga, SIN QUE el sentimiento y casi seguridad de seguir impune no se anule, es por gusto. Igual, mientras no sepamos manejar la ira..pues..

saludos