lunes, noviembre 09, 2009

Romero y el "Estado" salvadoreño



La semana pasada se celebró una audiencia en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA para darle seguimiento al cumplimiento de las recomendaciones del caso Romero.

He leído algunas notas periodisticas que me parecen fuera de objetividad y con una gran carga de complicidad para tapar cosas que verdaderamente indignan de un gobierno de "el cambio". Elfaro.net saca una nota mucho mas objetiva y pone énfasis en el punto que debía haber llamado la atención realmente y no perder el tiempo en falsas euforias. También Carlos Abrego hace un comentario pertinente al respecto que se puede encontrar aquí.

En todos los casos relacionados con violaciones a derechos humanos en el pasado conflicto armado el punto medular es brindarle a las víctimas acceso a la verdad y a la justicia. Más bien, acceder a la verdad a través de la justicia. Esta es la mejor reparación y no pinches actos oficiales o monumentos, pues estas cosas sólo tienen sentido si se alcanzan esos valores supremos.

¿Porqué pedir perdón en abstracto? hay que saber por qué se pide perdón y eso se logra a través de un proceso reglado que conduzca a las certezas, y el Estado tiene una institucionalidad propicia para eso.

Indigna observar como el abogado Morales, de la Cancillería Salvadoreña (antes abogado demandante de justicia en este caso) ofrece una reparación parcial en el caso Romero basándose en subterfugios legales e ineptos por concepción:

La recomendación más importante en este caso es que El Estado debe realizar una investigación completa e imparcial para juzgar y sancionar a los autores materiales e intelectuales del asesinato del arzobispo, reparar adecuadamente las consecuencias de las violaciones a los derechos humanos vinculadas con el asesinato, y adecuar la legislación salvadoreña a la Convención Americana de Derechos Humanos.

De esto, El Salvador como estado unitario que es, sólo ofrece el paso dos: una reparación, saltándose el paso 1: realizar la investigación. Tampoco se hacen cargo del paso 3: adecuar la legislación, esto es, adecuar la ley de amnistía a los estándares internacionales (Convención Americana), que por ahora viola --la ley-- el derecho a la justicia de las víctimas y sus familiares.

El Estado es el Estado. Aunque lógico, el gobierno de El Salvador parece no comprender la dimensión internacional y legal del mismo. Morales señaló que “El Estado de El Salvador reconoce plenamente la autoridad de la CIDH (...), el carácter vinculante de sus informes y recomendaciones, reconoce las recomendaciones de esta Comisión relativas al caso de monseñor Óscar Arnulfo Romero y declara su compromiso de cumplir de buena fe y en la medida de sus posibilidades las recomendaciones ahí establecidas.”

"en la medida de sus posibilidades"

Según Morales, su representación en la OEA (CIDH) como "Estado de El Salvador" excluye la responsabilidad de otras instituciones del mismo Estado. ¡falso! A la Comisión no se va como gobierno, ni como partido, ni como burócrata. Se va como Estado, un sólo Estado y como tal se firman los tratados internacionales y como tal se pone la cara. Nunca había visto una posición sin lógica jurídica ni política ante este organismo internacional.

Si el Ejecutivo tiene iniciativa de ley, allí tiene una opción para cumplir. Hasta hoy nada se ha intentado y es lo que corresponde hacer. Por eso, Santiago Cantón hizo las preguntas correctas ante el absurdo: “¿Tiene el Ejecutivo la posibilidad de llevar un precepto de ley a la Asamblea? ¿Tiene el poder legal de enviar el proyecto?”. ¡claro que si, sólo que Mauricio Funes ya ha dicho que el no lo quiere hacer. Eso lo aclaró antes de ganar las elecciones, pues dijo que sólo quiere ver al futuro y no quiere abrir heridas (mas bien no las quiere cerrar).

Los Estados son sujetos de derecho internacional y como tales asumen obligaciones las que deben operativizar a través del poder organizado en instituciones y órganos. Cuando un tratado se firma, no se hace bajo la nota: "mire yo Gobierno (Ejecutivo) me obligo, pero la Asamblea Legislativa dice que ella no, y el poder judicial dice que lo va a pensar, si?"

No, se firma como un todo, se cumple como un todo y nos guste o no, quien internacionalmente da la cara por toda la intitucionalidad (sea a fin o no al partido) es el Ejecutivo, es su carácter de Jefatura de Estado.

el perro contempla la justicia.
la justicia protesta frente a la catedral de San Salavdor
(foto tomada el sabado 7 de noviembre, en la plaza Barrios, en el marco de un encuentro de v´citimas de la guerra que piden verdad, justicia y reparación.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es cierto Ixquic: se ha obviado en la postura de la cancillería un paso importante que forma parte de las recomendaciones: la de investigar exhaustivamente el hecho.

Eso quizás más importante que la alharaca de la amnistía, que no tiene tanta fuerza como se le quiere dar. La misma fue tácitamente derogada por una sentencia de la Sala de lo COnstitucional, pero como quienes litigan en DDHH no son constitucionalistas, se durmieron en los laureles y no aprovecharon la enorme posibilidad. Me parece que sólo con los jesuitas se intentó algo para inaplicar la amnistía, pero no estoy seguro. En el caso Romero, también perturbó una mala estrategia jurídica en los últimos años de quienes eran los encargados del caso, que prefirieron potenciar otros aspectos más lastimeros y de queja que juridicos.
Y con relacion a la investigación, eso sí es una omisión grave del Estado, pero seamos realistas: qué se podrá investigar ahora, cómo? quién? con cuál estrategia, etc., etc., me parece que investigar hoy es dificilísimo, pero comparto que ello en su momento debió hacerse y de alguna manera se hizo, hasta que la CSJ presidida por Gutiérrez Castro, castró la investigación absolviendo a Dábuisson en un torcido hábeas corpus.

Ixquic* dijo...

"qué se podrá investigar ahora, cómo? quién? con cuál estrategia, etc., etc."

pues, fijese que habría que hacer muuuuuchas cosas. En el caso concreto: retomar lo realizado por el CJA en una corte gringa que si tuvo a bien CONDENAR en el caso, y el profugo: SARAVIA, anda por ahí, huyendo.

¿cómo es posible que afuera si se llega a conclusiones juridicas y adentro del país eso sea taannnn imposible?

pero "digamos" que eso es imposibilisímo (que yo no lo creo), podes investigar los responsables que el hecho quede impune: allí tenés jueces, fuscales, investigadores policiales.....

hay un grupo de los "cinco" que departían en el café de Don Pedro en marzo de 1980...esperando la noticia de la muerte. Esos, seguramente, viviran tranquilos, gracias a los lamentables mitos construidos en este caso.

Algo de verdad o toda la verdad...lo que sea, pero al menos intentarlo y aquí eso no se HA INTENTADO.

saludos


me parece que investigar hoy es dificilísimo, pero comparto que ello en su momento debió hacerse y de alguna manera se hizo, hasta que la CSJ presidida por Gutiérrez Castro, castró la investigación absolviendo a Dábuisson en un torcido hábeas corpus.

Ixquic* dijo...

perdon, se me fue una copia del comentario del anónimo. Mi intervención termina hasta la palabra "saludos"

:)