sábado, septiembre 19, 2009

Tirando flores a los cerdos...

¡Quién digo "cambio"? La elit política de este país nunca va a cambiar así estén en el Gobierno o en la Oposición. Al final de cuentas los mismos caminos llevan a los mismos destinos (decía alguien por allí). Pues bien, el mismo método ha llevado a las decisiones de siempre.

Con lo jodido que estamos con el crimen hasta el cuello, con abundante impunidad derivada de muchos factores, entre ellos, la debilidad institucional provocada por torpes y politiqueras conducciones en Policía y Fiscalía. ¿cómo han podido elegir a Barahona?

Pues como pasaba antes cuando ARENA era gobierno: se van todos a la Casa Presidencial, se hace una negociación SIN PRENSA, deciden, se van corriendo a la Legislatura (donde el debate público de esta decisión se debió dar) y le dicen al resto de borregos "aprueben y voten". Ah! y no solo eso, como antes, mientras la ciudadanía duerme....estos concretan la decisión.

Asi es como tenemos un fiscal nombrado por "consenso". Un tipo por el que el FMLN había puesto el grito en cielo tras su postulación en el 2006 y del que no está probada su capacidad (pues fue en ese año (06) fiscal en funciones sin dar muestras de nada) y su honorabilidad ya había sido cuestionada por los mismo que hoy le han dado sus votos.

Bonito, un Fiscal de derecha votado por la izquierda. Tal parece que Arena es el tuerto y los "otros" son los ciegos. sí pasa aquí, en el país de la contrariedad. Lo que no entiendo es la calidad de la mediación si al final de cuentas es clarísimo quien cedió. y lo otro que me revienta es que la decisión --desnuda y llana-- es de la puerca Asamblea (como organo de estado) pero está clarísimo que la decisión es de los ex presidentes de ARENA y dirigentes políticos de los partidos (algunos que no forman parte de la legislatura)...y luego son los diputados pusilánimes los que "formalizan" la decisión. ¡vaya estado de derecho! o mas bien, el "derecho a hacer lo que me da la gana con el Estado".

nota

5 comentarios:

Carlos Abrego dijo...

Se trata de un tamal y no de un atol. Un tamal presidencial bien preparado para una velada nocturna de la Asamblea. Mi primera pregunta cuando me enteré del nombramiento de Barahona fue ¿Para ese resultado esperaron tanto? Cinco meses de tire y afloje, de circo. Bueno, no nos dan pan, bueno algo, como Cantinflas, pero si nos ofrecen un circo de primera categoría.

Anónimo dijo...

¿Qué país quieren? Este el es el país que hay y cuando hablamos de diálogo, dadas las caracteristicas de nuestra cultura política, lo que van a surgir son estos emgendros. Evidentemente se puede responzabilizar al equipo de Funes, podrían lograr algo mejor. La pregunta es si tal como estan las cosas se puede lograr algo mucho mejor. Talvez, pero el horizonte de nuestra cultura política y la debilidad del actual gobierno, nos deberían de volver más realistas. Podemos indignarnos, por supuesto, pero sin adoptar esa postura de soñadores desencatados por la mediocre realidad. Este es el país que hay y estos son los resultados de las elecciones ¿Podemos exigir algo más? Claro que sí, pero ese algo más no llegará sólo por la voluntad solitaria de un partido sin fuerza para imponer sus propias directrices. Abocado a negociar, tendrá que tragar peces como este y peores que este.

Un país no se cambia de la noche a la mañana. Aquí estamos hablando no sólo del partido en el gobierno sino que del conjunto de las fuerzas políticas y su mediocre horizonte. Se puede pedir más, por supuesto, pero ¿cuánto más es posible? Tal como estan las cosas.

Anónimo dijo...

La olla de tamales según parece, se armó antes de la elección y nada más poco a poco nos vamos comiendo tamalito por tamalito. ¡¡Buen provecho!!y ojalá no nos indigestemos.

Aldebarán dijo...

Se ve que no importa quién esté en el Ejecutivo, pues siguen sin aprender a hacer Política.

El problema es que se pasan llevando la Fiscalía de encuentro. ¿Sabes qué falta de guinda del pastel? Que mantengan al Fiscal Adjunto.

Grrrrrr

Anónimo dijo...

Ixquic
Y que tenés contra Barahona?, es un tipo honesto, y hasta donde yo sé, no es partidarista (políticos somos todos los que vivimos en este cucarachero).
xyz