martes, noviembre 11, 2008

niñez, testigos de delitos

Niños y niñas abusados sexualmente se ven expuestos a revivir traumas cuando ostentan la calidad de víctimas y testigos. Se les pide ser contundentes, narrar con claridad lo que vivieron, con detalles, en un espacio frío en el que, además de un profesional de la psicología, hay desconocidos. Además deben dejarse cuestionar por defensores, que a veces actúan de forma inescrupulosa.

La ley procesal penal apenas tiene un par de artículos que hacen alusión a este tipo de testigos, pero cierto es que la regulación del proceso tal como está, es al final una cosa traumática. Por eso celebro que en el marco de la conflictiva reforma procesal penal, se esté discutiendo este asunto. (actualmente, este asunto está en el Ejecutivo)

Ojalá que las autoridades entiendan que esto va más allá de evitar la exposición de las pequeñas víctimas frente a sus abusadores. Porque a lo largo del proceso, incluida la investigación, se dan situaciones que afectan. Si a una persona adulta la jode ser víctima de un delito ¿cómo no lo sufrirá una niño? más allá de la imposición de una pena en estos casos debe haber un soporte de recuperación de este tipo de víctimas.

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