martes, julio 01, 2008

reproduzco la noticia:
Un capítulo inédito se vivió ayer en los tribunales chilenos al ser condenado a prisión perpetua el ex jefe de la policía secreta de Pinochet (DINA), general Manuel Contreras, como autor del doble homicidio del ex comandante en jefe del Ejército Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert, perpetrado en una calle de Buenos Aires el último día de setiembre de 1974, un año después del golpe que derrocó a Salvador Allende.
El juez Alejandro Solís puso fin a su investigación y anunció él mismo las condenas por doble homicidio y asociación ilícita que recaen en cinco oficiales del Ejército, un suboficial y dos empleados civiles de la ex policía secreta. Sin poder ocultar la emoción por el peso de la larga travesía en busca de justicia, Cecilia y Angélica Prats, hijas del matrimonio asesinado, conocieron la sentencia en compañía de sus hijos. También estuvo su abogada, Pamela Pereira, hija de un desaparecido.

Las condenas a Contreras, Pedro Espinoza, Raúl Iturriaga, Juan Morales Salgado, Cristoph Willeke, todos ellos miembros del alto mando de la DINA; además del suboficial Reginaldo Valdés, Jorge Iturriaga y Mariana Callejas, se convierten en un hito histórico ya que por primera vez militares son condenados por el crimen de un alto jefe lo que tendrá consecuencias internas: todos ellos deberán ser degradados y despojados de todos los beneficios de los que gozan los miembros de la llamada "familia militar".
La sentencia puso fin a 34 años de impunidad. El legajo de la investigación revela todo el empeño que puso Pinochet y los hombres de la represión en borrar toda huella en el doble crimen. Hasta el final, Pinochet negó su participación endosándole a otros su autoría. Temió la condena de sus pares. También Contreras. Pero finalmente fueron los propios militares los que terminaron confesando las páginas secretas del terrorismo de Estado. Y Pinochet figura en ella a pesar de que fue la propia Corte Suprema la que rechazó su desafuero por ese crimen.
A la expectativa por los más de 300 años de prisión que ya acumula Contreras por los crímenes que cometió bajo el mando de Pinochet, se sumó el impacto por los secretos que develó la rigurosa investigación del juez Solís. En el fallo de casi 500 páginas está el relato de cómo se gestó, se financió y se ejecutó el crimen del que fuera jefe del Ejército de Chile hasta sólo 16 días antes del Golpe de Estado de 1973, y de su esposa.
Solís hace un reconocimiento explícito a lo obrado por la jueza argentina María Servini de Cubría, quien finalmente terminó el juicio en Argentina, condenando a prisión perpetua a Enrique Arancibia Clavel, como autor del doble homicidio, quien fue dejado en libertad el 15 de julio del año pasado tras 11 años de prisión.
Y si Servini, con su pedido de extradición a Pinochet y a otros implicados en el crimen, provocó que la propia Corte Suprema de Chile ordenara la apertura del juicio en Chile, Solís descubrió otras piezas del rompecabezas del aparato de terrorismo de Estado que ocupó millones de dólares para eliminar opositores y que contó con la complicidad y colaboración de aparatos represivos de Argentina. Así, en la última pieza descubierta por Solís, el informe del seguimiento en Buenos Aires a Prats por el coronel Juan Morales Salgado, éste terminó confesando que la mayoría de los datos le fueron dados por Enrique Arancibia Clavel. Y quien le proporcionó la principal ayuda a Arancibia para la información que permitió poner la bomba en el auto del general Prats, fue Martín Ciga Correa, miembro de Milicia Nacionalista y de la Side, hasta el momento nunca interrogado por el crimen de Prats.
En la investigación de Solís aparecen pruebas de que la colaboración entre los órganos represivos de Chile y Argentina permitió pasar a Chile cuerpos de ejecutados en Argentina y también detenidos en el vecino país en momentos en que la Triple A ya dejaba su estela de desaparecidos.En otro acápite del grueso legajo aparecen los nombres de los agentes argentinos que habrían prestado su apoyo en la planificación del crimen de Prats. En la declaración del ex militar chileno Fuentes Ciscutti aparecen Paladichino, Boso, Manzano y los jefes Aníbal Gordón y Guillermo Patricio Kelly.
La rúbrica para Pinochet es que quedó establecido que fue en junio de 1974 cuando se ordenó planificar la muerte de Prats, crimen que ejecutó el agente de la DINA, Michael Townley, hoy protegido por la Justicia estadounidense. El mismo mes en que Pinochet consiguió ser nombrado jefe de la Junta Militar, el día en que le escribió una carta a Prats cargada de odio. Y también, los miles de dólares de premio que recibieron sus autores y la celebración. Al conseguir la muerte de Prats, Contreras pudo eliminar a los otros servicios represivos que le competían por el poder total.
ella tarda, pero llega.
No se puede tolerar la impunidad, nada de venganza, la justicia por su peso. Nada por odio.

2 comentarios:

chishi dijo...

La Bachelet menciono este caso hoy en su discurso en la cumbre de Mercosur.

Hablando de otras cosas, del Desarrollo economico y social, Ella y lula dicen cosas que son muy similares.

Es como escuchar a Mauricio Funes.

Mientras, en la cumbre de Mercosur, Chavez los escuchaba a la Bachelet y a Lula, muy detenidamente, y no decia mucho.

Ira a hacer lo mismo con Funes si llega a ser Presidente?

Saludos,

Anónimo dijo...

No lo creo.

Aquí el contexto es distinto. Y el Frente creo que también maneja un doble discurso: por un lado habla de hacer justicia a las víctimas y de juzgar a los criminales de guerra y por otro, si no me falla la memoria,para tarnquilizarlos se reúne con funcionarios del ejercito.

En fin, que El Salvador no es Chile ni Funes es Lula, etcétera.