sábado, mayo 10, 2008

Abusos sexuales: ¡cansa!

Get this widget Track details eSnips Social DNA

En los últimos días han estado saliendo noticias sobre casos de abuso sexual en niñas. Los casos se producen en la escuela, en las clases de las tardes (como el maestro de música), en casa, en la calle cuando las niñas o niños trabajan en las calles.

Me conmovió un montón el caso de la niña que vendía frescos y un fotógrafo la solía violar, hasta que la madre lo descubrió y lo denunció. Después me enteré que el tipo se mató en las bartolinas. ¿y la niña qué hará? sobrevive a la tragedia, otras niñas no.

Me llegó al correo información sobre la campaña "Justicia ¡Ya!", el próximo martes 13 de mayo se entregará al Fiscal General de la República un carta solicitando se investigue la violación y asesinato de la niña Katya Miranda, que como otras es víctima del abuso sexual. La carta está respaldada de firmas ciudadanas. La cita es la sede de la Fiscalía a las 9 a.m. y si asistis llevá una rosa roja.

El mensaje debe estar claro: no debemos acostumbrarnos a la impunidad. La sanción del crimen se convierte en el mensaje de no tolerancia.

La canción de Ravel la coloco por segunda vez. Simplemente me gusta mucho y la comenté en este blog.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Aunque parezca extraño, en estos casos estoy de acuerdo con el diputado Parker y su propuesta de castración química para los violadores, un buen jeringazo de acido clorhidrico en los compadres de estos malditos me parece un castigo justo.

Ixquic* dijo...

Anónimo, a veces me lo pienso antes de publicar este tipo de comentarios.

Es una opinión con la que no estoy de acuerdo, pero con la que me topo en cada espacio.

La justicia, sanciona, repara, retribuye, rehabilita. Con los ejemplos de alguna manera se previene. Pero prevenir estas cosas necesita de otras intervenciones.

Obviamente, yo no empato ni con castraciones, latigazos, pena de muerte, etc. Eso por principios de derecho basados en el respeto de la vida humana (vida e integridad).

Peor, cuando hay una justicia de dudoso desempeño. Un error es irreparable.

Los sistemas de justicia penal, no apuntan a la venganza. Aunque el nuestro ni siquiera le apuesta a la justicia. Y eso, desespera. Hay jueces que no creen el testimonio de una v`ìctima (y peor infantil) frente al dicho de un imputado.

(han habido casos --en Inglaterra-- de un niño que mintiò)

Por eso las autoridades debe usar otras técnicas para demostrar estos casos y evitar su impunidad.

Soy mamá de una niña y por supuesto que estas cosas me inquietan. Trabajo y ella se la pasa en otros espacios que no controlo al 100%. Por eso hablo con ella, siempre. Y estos casos los hemos leìdo y comentado juntas.

Hay comportamientos (de abusadores sexuales) que responden a situaciones psicológicas que para nada cohíben la acciòn criminal. saber que morirán o que serán castrados no impediría nuevas víctimas.

Sin duda algo muy complejo. No comparto tu opinión, pero sé que compartimos esa indignación.

saludos,

Milagro dijo...

En El Salvador, el abuso sexual y la violación de menores lamentablemente están lejos de ser excepciones, lamentablemente son hechos que se dan con una frecuencia pasmosa y que muy a menudo quedan ocultos bajo las sombras del miedo, la vergüenza o incluso una falsa idea de respetabilidad, ya que tanto la sociedad como el sistema judicial parecen estar programados para acusar a las víctimas y proteger y hasta consolar a los hechores.

El caso de Katya Miranda es tristemente un ejemplo típico de lo que nuestra cultura de impunidad, corrupción y compadrazgos hacen en contra de los derechos de los niños y el sustento de anteponer las "relaciones sociales" pasando por encima de los dictados de la ley.

A eso hay que sumarle una clara tendencia de algo que no se si llamarle machismo o simplemente canallada: Recuedo un caso similar poco tiempo después del caso de Katya Miranda, en donde la víctima, también una niña de ocho o diez fue obligada a sostener un careo con su agresor ... me quedé fría al leer la noticia, por Dios!!! la niñez debe protegerse, en que país de salvajes, cuya justicia parece haberse quedado estancanda en el siglo XI se lleva a cabo un careo entre un agresor y una víctima, menor de edad ya de por sí traumatizada? , cualquier psicólogo del mundo podrá decir que semejante método aparte de profundizar el trauma, no puede realmente arrojar resultados objetivos. Existe otro tipo de métodos para la investigación de este tipo de delitos, como es posible que se sigan aplicando métodos que ningún país con un mínimo de civilización llegaría a emplear? ... O el papel de los medios: recuerdo también el caso de otra menor que sufrió abuso, si no recuerdo ella tenía 11 o 12, el colmo ha sido leer que el periodista no se limito a reportar la noticia, si no que incluyó su propia valoración bajo la frase "aparentemente la niña había consentido..." me quedé de una pieza, es que acaso se puede hablar de consentimiento cuando se hace referencia a una niña? Me pregunto que parte del término "menor de edad" no comprendió bien este periodista. Ardiendo de indignación recuerdo que escribi un e-mail a la redacción de dicho rotativo y curiosamente recibí una respuesta de uno de los miembros de la familia propietaria en el que se tomaba la molestia de informarme que si podían publicarían mi respuesta. Esto me hizo preguntarme si ellos y yo hablabamos el mismo idioma: Mi interés no estaba en que publicasen o no mi e-mail, no estoy buscando la gloria, esperaba simplemente que cuanto menos jamás volver a leer un comentario semejante en el contexto de una noticia de abuso o violación de menores, aunque me parece que lo correcto hubiese sido una disculpa por parte del periodista a la menor abusada. Tampoco entiendo porque debe publicarse el nombre de la menor abusada con nombres y apellidos o sacar su rostro en las noticias televisivas o su foto en el diario, a donde se encuentra la protección? ... En fin que podría protestar por miles de motivos en referencia a este tema, no quiero ser pesimista, pero me parece que el caso de Katya Miranda será uno más que quedará en la impunidad, espero de corazón estar equivocada