miércoles, abril 23, 2008

insensibles


En el lenguaje coloquial, común y corriente usamos una serie de expresiones que aunque una no se de cuenta, hieren a nuestros semejantes. Las usamos sin saber el daño que causamos. Días atrás hablaba con una mujer discapacitada y en medio de estas cosas me lo hizo notar. Cosa que me impactó mucho.
El 10% de personas en el país tienen alguna discapacidad, la guerra nos dejó una buena cuota de lisiados. En algún momento se está frente alguno de ellos y puf! va la impertinencia:
hay!, vas a ser mamá ¿será hembra o varón?-no importa, mientras venga bien (el bebé)....
Este gobierno inepto: sólo palos de ciego da!
O la juventud actual dice: hay! Vos que sos tan down! (por decir menso)
Estas expresiones hieren si vos las decís frente a alguien que tiene alguna discapacidad, pues las usas como sinónimo a “seres incompletos”, “anormales”, mensos; o bien das por sentado que la dismunición en algún órgano implica una incapacidad total. Las "incapacidades" y las discapcidades son relativas...muy relativas.

Hay en el país ciegos que pintan y se han desarrollado artísticamente, la semana pasada en Honduras vi a una niña con síndrome de Down bailar ballet y he quedado maravillada, al ver su desarrollo técnico en la danza clásica y su disciplina, mejor quizá que la niña que me acompaña en la vida (mi hijita linda, antes que se enoje por la comparación). Cuando uno tiene un bebé en la panza o cuando está en la panza de tu esposa, lo que se espera es que ese ser nazca, no hay seres humanos incompletos. Mientras hay vida, somos completos y felices.
Erramos.
Además, con las modificaciones arquitectónicas que se han realizado a favor de las personas con problemas de desplazamiento terminan por ofender al sector para el que se diseñan. En aras de un sentido “estético” se coloca las rampas de acceso a los costados o ingresos traseros. Eso pasa en las iglesias y esta mujer me decía: yo no me caso por la iglesia hasta que pueda entrar por mis medios desde el frente.... y tiene razón.
Respetemos

1 comentario:

Goathemala dijo...

Dices muy bien, una de las mejores cosas que hizo nuestro gobierno fue la Ley de Dependencia mediante la cual los familiares que demuestren asistencia a un familiar enfermo reciben un ayuda monetaria del Estado. Todos conocemos casos de personas, mujeres sobretodo, que cuidan a parientes y se privan a la vez de un desarrollo personal. Para esa gente va esta ley.

Pero, además, como dices hay que erigir sensibilidad social hacia todas esas personas y a todos los niveles, especialmente el arquitectónico donde las tropelías son constantes.

Saludos.