lunes, noviembre 05, 2007

impunidad práctica: ¿lógica del poder? ¿subterfugio asesino?

Si algo hay que celebrar es la mísera democracia salvadoreña. Personalmente, le apuesto mucho y aunque mínima es suficiente para soñar mi futuro y el de mi hija. La comunidad salvadoreña en territorio es de seis millones de habitantes aproximadamente, nunca vivió en un régimen democrático (en los términos de Shumpeter, o en los de Robert Dalh) es decir, minimalista. Hemos cumplido este año nuestros primeros quince años, democracia adolescente (decía una señora en un foro al que asistí).

Como aspiro al pleno respeto de la dignidad humana como principio guía de la política y el derecho, el tema de exigir cuentas del pasado es para mi un tema de primer orden. El Salvador se enfrenta al constante señalamiento internacional para que derogue la Ley de Amnistía (que mantiene impunes hechos pasados). Esto ha generado una sana y necesaria corriente y contracorriente de opinión. Algunas las he colocado en este blog.

Haré un contraste y me sentaré en mi butaca.

1. Esta semana Joaquín Villalobos (politólogo y ex guerrillero), escribe en CA21 un artículo que se cristaliza la practicidad de la negociación política y señala:

“Probablemente nada sea más criminal en una guerra que una visión de la historia, una concepción del mundo o una creencia religiosa, cuando son llevadas a sus extremos y convertidas en el fin que justifica los medios. En ese sentido nadie queda con las manos limpias y todos los que participan en el conflicto tienen páginas que quisieran arrancar de su pasado.Las diferencias de calidad y cantidad de los errores no hacen mejor o peor a nadie, ya que hay una responsabilidad colectiva en la existencia misma del estado de guerra, que anula, disminuye o bloquea los sentimientos y percepciones humanas individuales. Hay un marco condicionante que lleva a hombres comunes a convertirse en héroes, mártires o verdugos.

(...) Estas son algunas de las lecciones que nos dejó el proceso de negociación:

-Entender que la paz y la democracia tienen que ver más con el futuro que con el pasado. Heredar luchas a las futuras generaciones no es moralmente correcto y orienta energías en dirección cerrada a la posibilidad de progreso.

-En un momento dado del proceso de diálogo y negociaciones, los moderados de ambos bandos estarán más cerca entre ellos, que de los grupos ideológicos a los que pertenecen. Esto no es traición, es realismo.-

(...) Nadie tiene manos limpias en una guerra. La reconciliación es más fácil si se acepta esta realidad. La diferencia cuantitativa o cualitativa de violaciones, además de implicar una discusión interminable, olvida que en definitiva la violencia responde a un patrón común. No hay guerras santas o buenas. Las guerras son realidades, inevitables a veces, pero siempre negativas.

- ( ...) La democracia no es la solución de los problemas, sino un mecanismo pacífico para resolverlos

2. Hace un par de años Jorge Dalton, escribió uno de los artículos que más me han gustado, se trata de la visión de un familiar de una víctima ejecutada. Y él señaló que:

Joaquín Villalobos, quién ahora se proclama abanderado de una izquierda distinta (...) es nada más y nada menos que uno de los asesinos de mi padre, el poeta salvadoreño Roque Dalton García. (...) es un oscuro personaje que pesa sobre sus hombros no sólo el cobarde y vil asesinato de Dalton, sino el de otras personas que engrosan la larga fila de desaparecidos en la más pequeña nación centroamericana.

El ex comandante guerrillero, que en sus épocas de gloria fue recibido en Cuba con todos lo honores habidos y por haber, ahora vive tranquilamente, como lo hacen los ex militares genocidas salvadoreños que ordenaron el asesinato de las monjas norteamericanas en los años ochenta. Fue en el pasado, miembro de la dirección de una organización marxista leninista de corte extremista y militarista, que enlutó muchos hogares salvadoreños con crímenes que han quedado impunes de la misma forma que ha sucedido con Monseñor Romero y los curas jesuitas asesinados por el gobierno militar, al cual Villalobos, combatía con tanta heroicidad.


Quisiera que alguien de esta izquierda democrática a la que Villalobos ya pertenece me respondiera ¿qué diferencia existe entre los genocidas argentinos, chilenos, guatemaltecos, salvadoreños y uruguayos que mataron y torturaron a diestra y siniestra y un también ex militar llamado Joaquín Villalobos, que a los crímenes cometidos por los justifica llamándolos cínicamente: "errores de juventud"?


¿Qué diferencia existe entre el crimen del poeta guatemalteco Otto René Castillo, el asesinato del escritor argentino Francisco Urondo, el crimen del poeta Leonel Rugama en Nicaragua, el crimen atroz perpetrado contra el cantautor chileno Víctor Jara y el magnicidio del poeta Roque Dalton en El Salvador?


(...) Las acusaciones de la dirigencia del E.R.P. hacia "Pancho" y Dalton eran diversas pero lo que más pesaba eran los innumerables cuestionamientos que el poeta hacía sobre los métodos estalinistas y maoístas empleados por la dirección de esa organización. La libertad de pensamiento que profesaba mi padre y sus críticas a los métodos empleados por la dirigencia, lo colocaron en un paredón de fusilamiento en un abrir y cerrar de ojos, sin tener derecho a la más mínima defensa.


El legendario y mítico guerrillero Joaquín Villalobos, "incansable luchador por la democracia", fue parte de esa macabra danza estalinista y fue el encargado de ejecutar a mi padre. En circunstancias similares también fue asesinado "Pancho" a quien la dirección del E.R.P no le bastó con desaparecer su cuerpo, sino también su identidad.


(...)En 1992 se firmaron los acuerdos de paz entre la guerrilla salvadoreña y el gobierno. Los simpatizantes del FMLN se reunieron en una plaza para recibir a sus líderes y así celebrar con ellos, el fin del conflicto armado. El comandante Joaquín Villalobos, en un reconocimiento de sus "errores de juventud" se comprometió ante toda la nación salvadoreña y el mundo, a entregar a la familia, el cadáver del poeta asesinado en 1975.

Pero la realidad fue otra, el FMLN, nunca nombró una comisión para la búsqueda de los restos y hasta la fecha tampoco ha movido un solo dedo que conduzca al esclarecimiento del asesinato perpetrado por sus ex compañeros de armas. Villalobos tampoco lo ha hecho, aunque ya era conocida su responsabilidad directa en el asesinato. Nuestras gestiones con la organización político militar ya convertida en partido político, estaban condenadas al fracaso. Sacar a la luz los restos de mi padre, significaba abrir viejas rencillas entre ellos.


(...) En la actualidad Villalobos ya no pertenece al FMLN, terminó por traicionar a sus antiguos camaradas. Vive en Oxford Inglaterra, se vanagloria de ser "consultor internacional para la resolución de conflictos".


(..)Con la impunidad en que ha vivido todos estos años, mostrando cínicamente un nuevo rostro con lecciones aprendidas en ilustres academias, aspira a perfilarse como el gran protagonista de la izquierda democrática latinoamericana. Es triste que Villalobos, logre impresionar a algunas personalidades y activistas que aspiran a cambios democráticos en Cuba; olvidando que por similares circunstancias e idénticas acusaciones por las que el poeta cubano, Raúl Rivero, fue a parar a una cárcel en la Isla, su amigo, el poeta salvadoreño Roque Dalton, fue fusilado en El Salvador en 1975.


(...)Muchos en la isla siguen afirmando que fue la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos quién mató a Roque Dalton. Una mentira repetida tantas veces, que ha servido únicamente para perpetuar la injusticia, encubrir el crimen y favorecer aún más a sus asesinos.


(...)Silvio se lamenta de lo sucedido con su amigo, pero justifica que es algo normal que los revolucionarios, teniendo derecho a confundirse puedan incluso a volarle la cabeza a otro, así de simple, Silvio sigue llamando "compañeros revolucionarios" a sus asesinos. El autor de muchas de las canciones más bellas del siglo XX, parece olvidar que en nombre de esas supuestas confusiones y contradicciones, Stalin mandó a la muerte a millones de personas.


Mientras los homicidas gozan de buena salud, con privilegios, saltando de un bando a otro evadiendo la justicia, en la total impunidad, argumentando que su acción fue parte de las contradicciones y confusiones normales, hoy por hoy el caso de mi padre, encierra más preguntas que respuestas. Los que tienen mucho que decir, prefieren seguir callados y llevarse la verdad a la tumba.


Para los que tenemos familiares desaparecidos y viajamos a diario en esta gigantesca arca del olvido, llevando como equipaje un dolor difícil de describir, similar al que experimenta el poeta argentino Juan Gelman, por su gente asesinada, nuestras palabras tienen un tono de desesperanza, porque cada día que pasa la justicia se torna más inalcanzable.


Sin duda, América Latina, merece un futuro mejor, para el que será necesario el esclarecimiento de la verdad y una profunda revisión del pasado con el objetivo que estos hechos no vuelvan a repetirse. La reconciliación y la paz no pueden significar el perdón para los culpables y la conformidad para las víctimas. Los criminales deben de responder ante la justicia sean de izquierda o de derecha, sean comunistas o socialistas. Criminales que la izquierda se niega a verlos como tal, argumentando que se trata de "compañeros revolucionarios confusos", los considera menos criminales que los del otro bando, olvidándose así, que los menos asesinos, son también asesinos".


No sé cuanto tiempo más hará falta para que se conozca esa verdad y el daño irreparable que mentes deshonestas y criminales como las de Joaquín Villalobos, crearon combinando inteligencia y lucidez al mismo tiempo.

***

La negociación política es y debe ser práctica. Se realiza entre guerreros, entre poderes. Hagan lo que quieran, pero no pueden negociar lo que no les pertenece, eso jamás entrará en la lógica de la transacción. No se puede negociar el dolor ajeno y la prueba es que esto se les va a ir las manos un día. Las preguntas de Jorge Dalton sobre el asesinato de su padre deben ser contestadas, sólo es cosa que el tiempo definirá.

La justicia es algo que tiene que ver más con el futuro que con el pasado. Eso es!

4 comentarios:

Goathemala dijo...

Me hiciste zigzaguear porque al inicio, desconociendo a Villalobos, me parecía bien, incluso brillante lo que decía. Más tarde al leer a Dalton, se fue difuminando la primera impresión. Queda clara que aquí queda un caso judicial pendiente de resolver y un incumplimiento de los compromisos que hizo Villalobos a la firma de los acuerdos de paz. Me recuerda a muchos de los casos que existen pendientes en el País vasco, hay muchos Villalobos por allí.

Bien, yo terminé mi carrera en 1990, trabajo en algo que nada tiene que ver con ello, todos los textos así me gustan, me refrescan la mente, por ejemplo me recordaste lo de las condiciones mínimas democráticas de Dahl y de camino las de Bobbio.
Gracias.

Ixquic* dijo...

Goathemala:

Lo has dicho bien, aquñi hay un caso judicial pendiente asi como incumplimiento de compromisos.

¿Bobbio? es el que más me gusta.

Pero es que la idea de la "poliarquía" de Dahl es útil aún y aquí.

Si uno revisa uno por uno sus compenentes, (y esto en cuaalquier país) te das cuenta que hace falta mucho por hacer y trabajar.

Anónimo dijo...

Eso que dice Villalobos, de que todo el mundo salió con las manos sucias de la guerra, no es verdad.
No todo le mundo cometió crímenes de guerra y no todo el mundo tiene la misma responsabilidad por las decisiones más turbias que se tomaron. Como todo el mundo salió con las manos sucias, según Villalobos, nadie tiene responsabilidad de nada. Una forma astuta de absolver a los demás criminales y de paso absolverse a sí mismo.

Ya tengo claro de que los hermanos Galeas siguen siendo, 30 años después, secretarios de propaganda de Villalobos.

JC dijo...

Ixquic*:

Intenté terminar de leer el post, pero al llegar al lugar en el que Joaquín Villalobos dice "...moralmente correcto..." tuve que ir a vomitar... lo siento.

Supongo que ese era el efecto deseado...