jueves, noviembre 08, 2007

Hojas sueltas de la historia


Nota:
El objeto de este blog es comentar y expresar lo que pienso sobre mi realidad, así como abordar temas variados. Lo hago desde lo que soy (y puede leerse en mi perfil). Pero inevitablemente, mi naturaleza compulsiva me lleva en ocasiones a exponer sentimientos, los que sean. Este año, me he visto pegada al tema de la reivindicación de mi historia, sumada a una búsqueda obsesiva de respuestas. Cosa que no considero fútil. Quizá así me he formado en mi trabajo (en el que llevo 8 años), no lo sé.

No deseo aburrir recordando para algunos y contando para otros lo que sucedio y sigue sucediendo en el pais. Tengo muchas cosas por comentar de las que pasan cada día. No me siento anclada en el pasado. No tengo compromiso alguno con el pasado. Yo entiendo que cuando uno trabaja para la realización de justicia eso es un hecho y necesidad actual, con impacto en el futuro.

Así, me siento comprometida con rescatar sólo los hechos del pasado que tienen vigencia e influencia en el presente. ¿qué significa esto? Todo hecho sin castigo ayer, implica una demanda actual, ejemplo: si han asesinado en 1983 y no hay justicia, el acto violatorio actual es la falta de justicia. Como así lo creo, así trataré de proceder.
Podre recuperar –para mí y mi hijita-- las hojas sueltas de la historia de mi país.

Las Hojas, un hecho para no olvidar

Hace 24 años (1983) 74 personas fueron exterminadas por elementos la Fuerza Armada. Este hecho se registró el lugar llamado Las Hojas (Sonsonate). Los asesinatos se consumaron con armas de fuego. Y según la información disponible hay indicios claros para concluir que se trató de un hecho planificado. Hubo participación de las defensas civiles (de las que ya he hablado en este Blog).

Se sabe que previo a este hecho hubo una disputa de terrenos entre la Asociación Nacional Indígena Salvadoreña (ANIS) y un terrateniente vecino (Alfonso Arauz), hecho que llegó hasta los tribunales.

Existen quienes están a favor de las defensas civiles, para mí este caso pone de manifiesto que toda estructura cuya formación y control no está legal y estructuralmente regulado, se sale del cause y el daño puede ser mayor que el alivio.

El día de los hechos, según un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, llegaron 200 soldados bajo el mando del Capitán Carlos Alfonso Figueroa Morales, y el Mayor Oscar Alberto León Linares entraron a la cooperativa desde varios puntos, y junto a la defensa civil local empezaron a capturar a miembros de la cooperativa. Los miembros de la defensa civil ocultaron sus rostros, pero no les valió, fueron reconocidos y testigos han señalado nombres: Juan Aquilino Sermeño, Mario Arias Pérez, y el comandante cantonal, José Domingo Cáceres.

Llevaban una lista para realizar las capturas y les sacaron de sus casas, según testigos con rumbo al río Cuyuapa. Aparecieron los cuerpos con los dedos pulgares de las manos amarrados (si, justo como aún hoy aparecen cuerpos). Todas las víctimas de la masacre que lograron ser identificadas recibieron dispa­ros a quemarropa. Me da mucho sentimiento, que existan a la fecha tantos cadáveres sin identificar.

El caso se inició judicialmente, en 1983. 13 (11 defensas civiles y un coronel Araujo) personas fueron acusadas de matar a esas 15 o 16 identificadas. El proceso avanzó a paso lento y se ordenó en 1987 la captura de ese Coronel.
Pero justamente, en octubre de 1987 la Asamblea Legislativa aprobó un Decreto de Amnistía que dejaba impune este hecho. Esto es así a la fecha.

La CIDH ha recomendado al Estado salvadoreño que:

Realice una exhaustiva, rápida, completa e imparcial investigación sobre los hechos denunciados, a fin de identificar a todas las víctimas y a los responsables; y someterlos a la justicia para establecer la responsabilidad a fin de que reciban las sanciones que tan grave proceder exige.

Se adopte las medidas necesarias para impedir la comisión de hechos similares en lo sucesivo.

Finalmente que repare las consecuencias de la situación que ha configurado la vulneración de los derechos antes enunciados y pague una justa indemnización compensatoria a los familiares de las víctimas de la masacre.

Estas recomendaciones van en la lógica de hacer caso omiso de la ley de Amnistía de 1987. La recomendación es de 1992 (publicada en 1993), aún no se había emitido la última ley de Amnistía.

En 2006 el Comité Contra la Discriminación Racial de la ONU recomendó Gobierno, el esclarecimiento y la reparación en el caso Las Hojas. Este comité asumió esta recomendación porque las personas asesinadas pertenecían a una asociación indígena, cuyo líder murió recientemente.

No tengo conocimiento de nuevas estrategias de impulso a este caso, además de algún pronunciamiento en que se le incluya como caso impune. Lo que veo aquí es hay recomendaciones de la OEA que se incumplen.

Estas recomendaciones tienen como base jurídica un instrumento internacional llamado Convención Americana de Derechos Humanos (CADH) y que según nuestra constitución dice que la ley (de Amnistía) no puede modificar o derogar lo acordado en un tratado vigente para El Salvador. En caso de conflicto entre el tratado y la ley, prevalecerá el tratado.

Deben investigar, aquí hay pausa pero no se ha perdido ni disculpado la obligación de investigar.

Hace un par de días hable con alguien que desarrolla una investigación académicas en el caso y me contó que había dado con familiares de víctimas de este hecho. Uno le pidió no grabar su voz, porque tenía miedo. Prefería hablar lento o repetir pero jamás grabarlo. Otro, dijo que no se le grabara y cuando le comenzó a hacer preguntas no detenía el paso, contaba cosas y seguía caminando no quería que le vieran la cara.

Esto me indigna. Lo juro.

Porque si a vos te matan injustamente a tu papá, en lugar de ir a pelarle la cara a otros, vos te tenés que mermar. ¿Porqué hay miedo? ¿porqué? Hace falta, además dar mas la oportunidad a que estas gentes expresen, como ya lo hacen otras.

Así recuperaríamos más hojas de esta triste historia

7 comentarios:

Goathemala dijo...

Que ese miedo prevalezca mucho tiempo después indica algo.

La justicia se debe realizar mientras sea posible porque llegará un momento que el victimario no exista y entonces la justicia, si se hace, ya no será lo mismo, consistirá en componendas de indemnizaciones o tributo a las víctimas.

--
Saludos.

El-Visitador dijo...

« toda estructura cuya formación y control no está legal y estructuralmente regulado, se sale del cause y el daño puede ser mayor que el alivio. »

ALERTA: 3ra Reunion de Bloggers "La Tertulia 3".

Imagináte: una estructura cuya formación y control no está legal y estructuralmente regulado.

Hay gente que cree que si el gobierno no ha metido sus narices en algo, entonces ése algo no es legítimo.

Como que si los derechos emanasen del gobierno, y no de las personas.

Ixquic* dijo...

Porqué cada vez que hablo de las defensas civiles saltas Visitador!?

bueno, lo que tu citas --sacado del contexto en el que lo estoy afirmando-- queda flojo, para tu conveniencia. Con contexto quiero decir que esto sucedía en medio de un descontrol de los agentes de la seguridad publica y FA y en medio de un conflicto bélico.

Goathemala, si. De hecho si hice este post era para llegar a eso. Eso me conmueve mucho.

Saludos,

Asi eres, y no tengo problemas con eso.

Sin contexto la recomprondría así:

Toda estructura relacionada con ejercicio de la fuerza del Estado, cuya formación y control no está ni legal ni estructiralmente regulado, se sale de cuase y el daño puede ser mayor que el alivio.

Sabés, un defensa civil que partició y es testigo de esta masacre, que está plenamente identificado podría colaborar. Si hipotéticamente existiera la posibilidad de judicializar su testimonio:

-se probaría qué papael jugaban las defensas civiles
-cómo actuaba la estructura del estado para agredir a su población
-se repararía a los familiares. Sabes que la justicia es quien cumple el mejor papel reparador. Eso no tiene precio.

Me sobra el resto de tu comentario. Siempre habrá una regulación mínima --no en todos los casos-- de instancias no armadas y privadas.

Tu sabrás Ongs, asociaciones, sociedades y empresas mercantiles.

Pero el principio es meterse con ellas LO MENOS posible, se trata de no coartar la libertad y yo estoy totalmente de acuerdo.

Te aclaro, en materia de derechos civiles y políticos (como el derecho de reunión de los bloggers) lo legítimo es que el Estado NO META SUS NARICES.

Querido, no me sobre interpretes.

Un saludo.

Carlos Abrego dijo...

Me parece justificada totalmente tu indignación. Pero lo que juzgo valioso en extremo es tu insistencia en estos casos, en seguir dando datos. Tu argumentación aquí son los hechos mismos.

¡Gracias!

Alvaro Rivera dijo...

Completamente de acuerdo contigo, Ixquic.

Admiro mucho tu valor y tu insistencia.

Aldebarán dijo...

Me gusta la declaración del objeto de este blog. Impecable.

Me gusta que evadas las sillas que están a la orilla del camino.

Mi respeto por ello.

El-Visitador dijo...

«Toda estructura relacionada con ejercicio de la fuerza del Estado, cuya formación y control no está ni legal ni estructiralmente regulado, se sale de cuase y el daño puede ser mayor que el alivio»

Obvio. 100% de acuerdo.

Básicamente, funciona así:

(i) El individuo retiene todos los derechos y libertades que la ley no restrinja

(ii) El estado tiene únicamente aquellos privilegios que la ley le otorga

Ergo, si la ley no ha otorgado al Estado una función o poder x, entonces la ejecución de la misma es un abuso y una violación de los derechos del público, y los empleados del Estado que lo hagan deberían recibir las más altas penas posibles. El fusilamiento, inclusive.

Aquí hay un punto interesante: si no hay ley que faculte al Estado a proveer armamentos a particulares, es seria malversación de mis impuestos, es robo, el hacerlo. Al paredón con los ladrones.

Pero por otro lado si los ciudadanos quieren organizarse privadamente para vigilar su barrio y aportar sus propias armas legalmente habidas, no están más que patrióticamente ejerciendo sus constitucionales derechos.

Si dichos ciudadanos, sin embargo, violan los derechos de otros ciudadanos, debe perseguírseles. En particular, la pena por el secuestro y el asesinato debería ser... por supuesto, el fusilamiento.