martes, octubre 16, 2007

Amnistía = Miedo

Perdón, el post se alargó. Si a Usted este tema le aburre no me lea, simplemente es un afán de expresión de aquellas cosas que mas me impactan.

Sobre la Ley de Amnistía existen una amplia gama de visiones: políticas, jurídicas, morales. La semana pasada Salvador Samayoa la justificó ante la OEA; él se ubicó temporalmente en 1992 y 1993 y señaló que las partes que firmaron la paz no estarían dispuestas a hacerlo si luego se someterían a juicios. Se trató, según él, de una ley de consenso entre actores (en COPAZ y en Asamblea Legislativa). Además, hubo momentos verdaderamente tensos y si esa decisión no se concretaba, podía peligrar el proceso pacificador. Y finalmente, señaló que en ese momento no había un sistema de justicia preparado para enfrentar ese pasado.
Esa es la visión de los guerreros, sean quienes sean.

Por otra parte, en el tema también se involucran organizaciones de derechos humanos pues éstas fueron las que arriesgaron la vida de sus miembros al defender los derechos de otros y lo más natural y consecuente era continuar con esos casos judicializándolos (por fin!). Ahora bien, no debe confundirse la labor de éstas organizaciones con las propias víctimas. Ellas son un actor aquí y se debe ser consiente que ninguna organización social sustituirá jamás la voz y lucha propia de las personas que en silencio o tomando acción desean: conocer lo que sucedió en su caso, exhumar o encontrar un cadáver, un acto de dignificación oficial, juicios para establecer verdades y sanciones morales, condenas judiciales, etc. Es de suma trascendencia establecer las diferencias y no descalificar a cualquiera que exija algún elemento de éstos.

Dicho lo anterior, y a partir de cosas que han ido saliendo en apuntes y comentarios anteriores en este blog, se destaca el hecho muy cuestionado sobre el sector del FMLN que siempre se manifestó contra la ley (públicamente). Un Anónimo -comentarista de esta bitácora- preguntaba sobre el verdadero compromiso del Frente en esa lucha para derogar esa ley, ¿cuántas veces lo han solicitado? ¿dónde está la negociación política dirigida por el FMLN en ese sentido? El problema de los negocios políticos es que no suelen ser visibles. Y como veo aquí hay un reto: hechos por documentar.

En Centroamerica 21, Geovani Galeas escribió el editorial titulado: "Una historia para recordar: Cuando la paz estuvo a punto de quebrarse, la amnistía entre la ortodoxia y la moderación", con el que discrepo. No obstante, existen puntos que matizados pueden ser acertados, paso a comentarlo.

Se trata de un editorial en el que se apoya de la voz de Joaquín Villalobos pues existen múltiples citas sobre sus textos en el artículo y nos relata o reseña una historia en la que la promulgación de la Amnistía fue necesaria para la estabilidad y respeto del acuerdo paz.

En esas líneas llama "ortodoxos" a la gente del FMLN que se opuso (en aquel entonces) a la ley de Amnistía y aclara que fue la gente de la RN y ERP quienes negociaron esa ley, entre otras cosas que eran importantes. De manera que, la llamada ortodoxia de activistas de derechos humanos (en aquel momento) y de un sector del Frente pusieron en riesgo la paz al tener la posición de rechazo rotundo a esa Ley. Y que gracias a los moderados ése y otros acuerdos salieron a flote:

"Ante la negativa a la promulgación de la ley de amnistía por parte del sector comunista del FMLN, la corriente socialdemócrata agrupada en el ERP y la RN , negoció por separado con el gobierno, logrando compromisos en torno a seis puntos que, en rigor, fueron los que hicieron posible el éxito del proceso de pacificación: Ejecución gradual de la depuración de los jefes y oficiales del ejército; transferencia de tierras clase A, a los ex combatientes de la guerrilla; aprobación de la Ley de Amnistía de manera simultánea a la publicación del informe de la Comisión de la Verdad ; destrucción de las armas de la guerrilla, incluidos los misiles tierra-aire; implementación de un programa de inserción para 600 mandos de todas las organizaciones del FMLN, con un fondo de nueve millones de dólares; aprobación de una ley que otorgaba a los dirigentes del FMLN seguridad personal pagada por el Estado."

Del texto del artículo, personalmente encuentro una crítica más o menos fundada a los activistas de derechos humanos: a) que algunos estaban o están vinculados a la izquierda y eso los vuelve parciales b) que se aprovechan del victimismo para "vivir".

Personalmente, tengo la impresión que esas cosas pasan y de hecho la prevalencia de gente desenfocada en esta labor ha tirado al suelo la posibilidad real de contar con un verdadero movimiento en favor de los derechos humanos (independiente) como un contra peso al ejercicio abusivo del poder (juzgue Usted si en éste país hay un respeto decente al Estado de Derecho). Este esfuerzo debería partir, precisamente, de las reinvindicaciones de justicia y verdad sobre hechos de la guerra y quizá de antes. Esas cosas no se pueden hacer con lealtades a partidos o actores políticos, por ejemplo. Lo que molesta de estos jucios es la generalización y meter en un solo saco: derechos humanos, izquierda oxtodoxa y no se que más...

Como bien dice Galeas conocer las circunstancias, la evolución y el desenlace de aquél debate, es clave para comprender lo que hoy sucede (haciendo referencia a la gente que desea impugnar la ley en el 2007). Samayoa y Galeas han ilustrado un poquitín la lógica de "aquel" momento y justifican un trueque: política por justicia. La primera fue la prioridad entonces.

Para quienes no participamos en el conflicto pero alcanzamos madurez adolescente cuando la guerra terminaba, aunado a los años de formación y compromiso, el posconflicto ha sido una razón para asumir retos, valores, conductas y trabajo. Y he tenido la valiosa fortuna de trabajar recogiendo esos pedazos de rompecabezas de aquella locura, al igual que muchísimos colegas. No estuvimos aliados ni con ortodoxias, ni con moderados. No fuimos guerreros.


Ahora lo deseable es posible

Es importante escuchar y leer a quienes desde un contexto histórico intentan convencer sobre la conveniencia de la ley, y como señalan hay que ver cómo va el presente. Por ejemplo, no creo que ahora puedan haber realzamientos guerrilleros y rebeliones dentro del ejército. ëstas situaciones son las que se arguían para justificar el perdón por decreto. Y si valoramos al sistema judicial, aunque deficiente, no es el de entonces, y hay una gama de instancias instaladas. Entonces si la ley ya cumplió su papel adormecedor de ansiedades, porqué no comenzar a inaplicarla?

Villalobos y Galeas no comprenden, como me dijo un colega, que la justicia reivindicativa para las víctimas no es un tema que debe analizarse desde el pasado inmediato. No es el pasado, se trata de un asunto de actualidad. Recuérdese que los efectos jurídicos, sociales y psicológicos de las más graves violaciones de los derechos humanos continúan produciéndose, así ¿cuenten qué siente la gente por no encontrar un cuerpo?. Adicionalemente, los efectos de tales barbaridades siguen manchando el futuro con el mal ejemplo de impunidad.

Cuando se tiene la oportunidad de asistir a conmemoraciones de masacres y ver señoras que por primera vez expresan a detalle lo que le pasó como víctima, a uno le mueven el piso. Esa gente a veces no sabe qué hacer, pero sabe inequívocamente que necesita un acto de justicia y reparación (especialmente moral). Jamás podría decirles --citando a Villalobos-- que en la transición salvadoreña ha habido una "operación política que nos ayuda (entiendas obliga) a que veamos la justicia como un concepto que, por lo general, tendrá mas relación con el futuro que con el pasado".

El colega con el que discuto estas vainas me insistía en que una sociedad que convive democráticamente debe contar con un Estado de Derecho como control jurídico de esa convivencia. El Derecho es un medio y no un fin, y su objetivo es regular la conducta humana y su fin que es el logro de la justicia. Por lo tanto el derecho jamás puede negar a la justicia!

Finalmente, Galeas critica al activísimo de derechos humanos en "la paz" y sería bueno delimitar el asunto. Porque esa idea que sin presos políticos se quedan sin ingresos estos oficiosos de la denuncia es muy ofensiva, aún cuando esas personas existan y es que posiblemente habrá quien así actúe. Pero ¡por favor! violaciones a Derechos Humanos no es concepto limitado a presos por razones políticas. Cada día uno puede ver violaciones: a la libre expresión, a la salud, a la vida, el debido proceso, a peticionar, etc. Eso sucede en cualquier país, y el trabajo de defensa de derechos es una cosa muy dura.

La forma de enfrentar esta situación no es definitiva y El Salvador no es parámetro de nada, existen amnistías de diferente tipo y algunas perdieron vigencia en otros estados.

Lo que asoma aquí, de nuevo, es el miedo. hay mucha gente salpicada y eso ya no es disfrazable.

Por ahora se debe tener claro que la OEA exige derogar la ley. Ellos no son parte de ortodoxias ni fantoches de nada. Una de las características de la justicia es su objetividad y su capacidad por reparar. Eso es presente y eso es futuro, nada de morderados u ortodoxos. Sería una mal agradecida si no lo digo: fue otra generación la que se jodió para que yo pudiera estudiar, litigar, investigar, denunciar libremente y lo hicieron hasta con la propia vida, pero nadie quiere héroes mal habidos. Sin ese afán se dañó, se debe reparar.

6 comentarios:

Aldebarán dijo...

Podés leer un artículo de Galesas en LPG que sostiene argumentos parecidos al que tú citas.

No estoy de acuerdo con el planteamiento que sostiene Galeas en esta última nota. Quizá por eso era necesario inhabilitar a ocupar cargos públicos por diez años (como mínimo) a los principales responsables de las muertes durante el Conflicto.

Gracias por tu nota.

Beka dijo...

Me conmovio totalmente el ultimo parrafo.


Y concuerdo contigo, no quiero heroes malhabidos. El que deba algo que lo pague. El que deba reparar un daño que lo repare. Las heridas no se curan ignorandolas o tapandolas con vendas blancas de borron y cuenta nueva. La sanidad, en la mayoria de ocasiones , es dolorosa, pero urgente.

Es urgente sanar para dar paso a una sociedad mejor. Que de verdad mire al futuro sin los viejos rencores, y el perdon viene acompañado de justicia.

Soy Salvadoreño dijo...

En esta cuestion, veo como lo que tu has llamado dialogo de sordos. Quizas lo mejor para una discusion es revisar cuales son las premisas sobre las que se fundamentan las posiciones.

En el lado de las posicion pro-Ley aministia veo con frecuencia estos 2 argumentos repetitivos:

1- Que la ley era necesaria para firmar la paz, de otra manera no se podia firmar.
2- Que es mejor cerrar las viejas heridas y no buscar revanchismos porque al fin y al cabo tanto de uno como del otro bando se hicieron daño y siempre las quejas vienen de un bando (el izquierdoso comunista ortodoxo come-niños, no lo dicen asi, pero casi) que solo buscan reparacion para los de un lado pero no para los del otro.

Por el otro lado, veo que la ley anti-amnistia ocupa estos argumentos:

1-No puede olvidarse mientras haya desaparecidos o mientras no se conozca donde estan o donde quedaron muchos.
2-Las organizaciones que buscan derogar esa ley no pertenecen a ningun bando, si concentran sus esfuerzos en las victimas del bando de la fuerza armada, por que fue esta la que mas los cometio, ademas de que nada impide que los de ese bando busque reparacion con sus victimas.

Pregunto yo: ¿Pueden acercarse ambas posiciones?, porque en verdad, veo que ambas algo de verdad y razón tienen, si bien pienso firmemente que debe saberse que paso con los DESAPARECIDOS (casi todos, por no decir todos, de izquierda) y debe tratar de saberse quien mato a quien (hubo asesinados de derecha y de izquierda y de ninguno, como Romero, aunque algunos piensen que el era un izquierdoso).

El-Visitador dijo...

«Ellos no son parte de ortodoxias ni fantoches de nada»

Je je.

Seguro.

Son puros de corazón, igual que los de las Naciones Unidas.

Ixquic* dijo...

Gracias Aldebarán. La comisión de la Verdad recomendó la inhabilitación a la que ahcés referncia pero sus recomendaciones NO FUERON CUMPLIDAS.

gracias por el comentario.

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Querida Rebeca, me alegra que vos, mucho mas joven que yo, asuma una posición así, la sanidad es dolorosa pero es urgente. Palabras muy bien puestas!

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Soy Salvadoreño, wow! vos avanzaste y muchísimas gracias. Eso es ver a futuro.

De acuerdo con la idea general de las`premisas y tu pregunta: ¿Pueden acercarse ambas posiciones?

yo creo que se puede avanzar. Pero quienes participaron en algún hecho tendrán que aportar y eso no es fácil.

Puede haber una nueva comisión. Algunos casos pueden judicializarse, algunos hechos pueden ser documentados. ¿Si los familiares aceptaran información a cambio de perdón?, juicios para establecer la verdad como se hizo en Argentina, etc.

Es que el panico está en la acción penal: eso destruyte carreras políticas.

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EV.

je je. lo sabía!

mirá, en el contexto del apunte, esas líneas que citás van en relación a lo que Galeas dice sobre activistas de DDHH. ¿si? es decir esos no tienen agenda política interna.

Pero vamos que yo no idealizo las instancias multilaterales, pero ahí como las ves, esas hacen más que nuestras sistenas de justicia.

Aldebarán dijo...

e-V:
Retomo una de tus ideas: si los juzgados hicieran su trabajo con prontitud, (así como la PNC y la fiscalía) posiblemente no fueran necesarias las organizaciones de DDHH.