martes, septiembre 04, 2007

Historias Putas


Fuiste un gusano
devorando
las entrañas
de mi corazón.
Mientras
yo
fingía placer"
(Jacinta Escudos)
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Me topo con un libro testimonial sobre la vida de prostitutas. El libro se llama Historias Putas y su autora es Azahara Villacorta y en él hablan las trabajadoras del sexo den Centro de San Salvador quienes luchan --según el libro--por su dignificación.

Allí me topé con la historia de Miriam originaria de Usulután y que nació en 1963 y cuya madre le faltó a temprana edad, violada a los dieciséis años, hecho del que quedó embarazada de su hijo Rafael. Ella cuenta que para esa época no se hablaba de violación, se decía "se la arrastró". Embarazada trabajó en cafetales por necesidad. Dice: "mi primer embarazo fue lo peor que pude vivir" y lo imagino perfectamente, así de joven y violada, sin apoyo. Después se embarazó de Juan, su segundo hijo y cuyo padre estaba casado y se dio cuenta hasta entonces, ella tenía 18 años. Después se embarazó de Sandra de cuyo padre, Miriam fue víctima de maltrato.

Mucho después le explicaron cómo planificar, su tercer "hombre" murió pero antes le quitó a su hija y se la llevó a una hermana. Una amiga la llevó de mesera a algún lugar, un burdel no declarado y la violación volvió pues la obligaron a tener relaciones sin consentimiento, la encerraban con llave, cuenta que habían clientes fiscales que eran partícipes de eso. Escapó, pero con el tiempo se metió al negocio. En ese ámbito ha sido maltratada por agentes de Estado y particulares, quienes relata la tratan con animal.

Ahora además de prostituta, es la promotora de una organización que se dedica a educar a otras mujeres que están en esa situación y para que sepan cómo defenderse. Me conmovió la proyección y la fe de esta mujer, cuando además señala que "Después, quiero saber que es el bachillerato y dedicar mi vida a la casa. Me veo en una vivienda digna donde cada uno pueda tener su espacio y no estar todos revueltos, un hogar completo donde pueda vivir con mis hijos, mis nietos y un hombre que se esfuerce conmigo, por trabajar, y que me dé amor (...)"

Vaya! Miriam eso es creer en el futuro! que orgullo de mujer.

2 comentarios:

El-Visitador dijo...

El triunfo de la esperanza sobre la experiencia.

Lo que nos hace humanos.

EL ENMASCARADO dijo...

Admirable!