Luego de subirle la pena a diez años para el delito de desórdenes públicos, con apariencia de buen derecho pero con otras intenciones, nos encontramos en el dilema de la Policía y las estructuras ilegales enquistadas allí. En realidad Arriaza, sólo se suma a un montón que por ahí ya han pasado (unos hasta con el mismo apellido). ¿y cual es la solución?
Hacer una Ley disciplinaria policial.
(espero unos minutos para acabar de reír)
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y pienso:
¿quién podría oponerse a que la PNC busque protegerse de malos elementos? creo que nadie y desde allí, la idea no es mala o descabellada. Pero porque no se piensa en las razones que llevan a un agente a dejarse corromper, o permitir la comisión de un delito: su salario, sus escasas prestaciones, el riesgo probable de pérdida de vida, la pésima moral a la que están sometidos cuando los utilizan para campañas, los desgastan e propaganda, cuando ARENA y el FMLN hacen un campo de batalla en el tema policial, etc.
La mayoría de esas cosas No caben en una Ley disciplinaria. ¿garrote? si, pero para ellos, para los ciegos, así cuando caigan aguanten mejor el porrazo!
Comentarios
No le demos más vueltas, querida Ixquic, son ineptos y estan desperdiciando un tiempo político precioso para enfrentarse al problema de la penetración mafiosa en los organismos de seguridad pública. Dentro de cinco años la parte infectada será mayor, es lo más probable. Si la derecha gana las elecciones del 2009, el próximo equipo de gobierno, ante un problema mayor, impulsará el super-reglamento disciplinario en la policía. Son ineptos y nosotros imbeciles por seguirlos votando.