
Un cronopio se recibe de médico y abre un consultorio en la calle Santiago del Estero. En seguida viene un enfermo y le cuenta cómo hay cosas que le duelen y cómo de noche no duerme y de día no come.
-Compre un gran ramo de rosas- dice el cronopio.
El enfermo se retira sorprendido, pero compra el ramo y se cura instantáneamente. Lleno de gratitud acude al cronopio, y además de pagarle le obsequia, fino testimonio, un hermoso ramo de rosas. Apenas se ha ido el cronopio cae enfermo, le duele por todos lados, de noche no duerme y de día no come.
fuente: http://www.juliocortazar.com.ar
Nota: iré por mi ramo de rosas.
Comentarios
Amo Cortáar, como me hubiera gustado ser La Maga (de Rayuela).
Muchos besos circenses!
Cortázar es fantástico y creo que a muchas nos hubiera encantado ser ese personaje.
Muchos abrazos dancísticos.
Que magnífico Blog y pensar que pude ir a verte!
¿conoces a la gente de la Luciernaga allá en Cordoba?
Son un ejemplo esos niños, y no tan niños...
Asi que estuviste por aca?
uhhh que lastima, de haberte conocido unos meses antes podrias haber venido a bailar conmigo, pasarnos algunas cosas de contemporáneo. (yo tb bailo, no hace mucho, pero hace mas de 1 año si)
muchos besos circenses, dancísticos y navideños
Fui también a una tertulia a El Agora, había gente de teatro...
bonita ciudad.
Saludos!