martes, noviembre 21, 2006

La violencia en la vida de las mujeres (2)

viene de un post anterior....
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"Durante muchos años vivió la señora Dárdano en la casa de sus padres, con su hijo Amadeo, y separada de aquella fiera que la suerte le había dado por marido, hasta que un día del año 1891 llegaron de improviso tres amigos íntimos del señor Canessa á darle la noticia de que su marido se encontraba moribundo en Santiago de María, á consecuencia de un balazo que le habían disparado en el camino que de esa ciudad conduce á la finca San Ambrosio. Por las instancias de esos amigos y ante la muerte que amenazaba á su marido, la señora Dárdano cedió, (...). Al llegar a aquella ciudad encontró a Canessa herido por varios perdigones, pues había sido venadiado por uno de los vecinos de la finca. Sabido es que por esa palabra se entiende el expediente de que se valen , como último recurso, los pobres campesinos de nuestro país para poner un dique a la rapacidad de sus vecinos pudientes. Gracias á los solícitos cuidados de la señora Dárdano, Canessa se salvó y logró recuperar pronto su salud.

Escarmentado, sin duda, por tan ruda prueba, se arrepintió de su pasado, y juró a su esposa hacer vida nueva proponiéndole trasladarse a vivir, con ella, á Europa, tanto para cambiar de ambiente y echar un velo sobre sus antiguos errores, como para evitar otra venadiada, pues en Santiago de María era mucho el odio que había contra él.

Partió pues, Canessa con su señora é hijos para Italia y se radicó en la ciudad de Génova. Pero para la señora Dárdano no duró mucho tiempo la buena suerte, pues al año de estar allá comenzaron de nuevo los malos tratamientos. Canessa no tardó en amancebarse, con una joven costurera que estaba al servicio de su señora. Como dicha joven estaba comprometida para casarse con un artesano honrado de Génova, la conducta de Canessa tuvo por consecuencia una gran escándalo que terminó en los tribunales de aquella ciudad. Después de este hecho se sucedieron muchos otros y la señora Dárdano tuvo que sufrir las mismas humillaciones, los mismos tormentos de su vida en América.

Canessa dispuso regresar con su familia á Santiago de María. (...) Al llegar á esta población, Canessa recluyó á la señora Dáradano en su finca La Veneciana y aquí comienza el epilogo de aquel largo tormento que fue para la señora Dárdano la vida conyugal.(...)

La señora Dárdano no era para su marido, sino un ser abyecto que carecía de toda autoridad y de toda prerrogativa. En La Veneciana se encontraba supeditada á la voluntad despótica de un negro insolente y canalla que responde al nombre de Lupe y que desempeñaba el doble cargo de verdugo de la señora Dárdano y administrador de la finca.
(...)
Nada extrañó pues, que la seora Dárdano, deseando con vehemencia poner un término á esta vida, haya propuesto á Canessa el divorcio sin más condiciones que la de conservar en su poder a sus hijos. Pero por aquella época las leyes especiales del caso ponían muchas traba para la disolución del vínculo matrimonial. (...)

En el año 1897 o 98 fui llamado por telégrafo con urgencia por una persona quien me comunicaba que Canessa tenía secuestrada a mi hermana desde hacia algunos días en La Veneciana y no permitía que le entraran más que pan y agua. (...) Demás esta decir que en cuanto llegué puse término á esa escena repugnante y cobarde é hice salir á la señora Dárdano de su prisión. (...) regresé a San Miguel; pero sabiendo perfectamente lo que valían las promesas de Canessa, consulté en Jucuapa con el Dr. Ramón Araujo respecto del mejor medio de obtener el divorcio entre la señora Dárdano y Cannesa. En San Miguel consulté con los doctores Miguel Santín y Don Trinidad Romero y todos estos señores me hicieron ver las innumerables dificultades con que se tropezaría en un pleito de esta naturaleza. (...) En San Salvador, consulté con los doctores José Madriz, Rafael Severo López, Ricardo Moreira y Mixco. El resultado fue el mismo y me vi reducido a aconsejarle a mi hermana que tuviera paciencia y procurara evitar , en lo posible, todo disgusto."

En el año 1900, según cuenta Carlos Dárdano los vejámenes humillaciones y sufrimientos eran tales que doña Petrona Dárdano decidió, en su desesperación, emprender ella sola la tarea de pedir el divorcio y la entrega de sus hijos. Pero consultando abogados llegó hasta el 1902 (nadie aceptó llevar ese caso), finalmente Canessa firmó un contrato de mutuo consentimiento a cambio que Dárnado firmó un contrato humillante de capitulaciones matrimoniales (ella renunciaba a parte de su fortuna y se quedaba con los hijos).

"Cuando Dárnano se encontraba en La Veneciana acomodando su equipaje y el de sus hijos para trasladarse a la ciudad de Santa Tecla según lo estipulado en el contrato celebrado con Canessa, intervino éste, revolver en mano, y golpeándola é injuriándola groseramente le exigía que confesara ante la servidumbre y los carreteros, allí presentes, que había cometido el delito de adulterio." (esta era una vía para incumplir él lo establecido en el contrato)
"Como la señora Dárdano se negó Canessa intentó matarla apuntándole varias veces con el revólver; y si no lo ejecutó fue porque la señora tenía abrazados a los dos hijos. Ella logró refugiarse en un cuarto y desde allí suplicó a Canessa que le permitiera confesarse antes de morir. Según, Canessa esa confesión sería un medio seguro para asegurar la acusación de adulterio. Ante las suplicas le llevó al párroco de santiago de María. En presencia del sacerdote la escena volvió a encenderse: amenazas, exigencias y rechazos a las mismas. Mientras el cura trataba de persuadir a Canessa, Dárdano logró tirarse de una ventana y huir a través de cafetales, saltando cercas de alambre espigado, barrancas. Llegó a Santiago de María con el vestido hecho girones y el cuerpo cubierto de heridas y contusiones."

Al final del relato Carlos Dárnado cuenta que este hecho fue utilizado por Canessa para alegar el abandono de su ex mujer a sus hijos y así logró quedárselos y no cumplir con el contrato firmado al divorciarse. También denunció a la esposa por adulterio, caso que jamás prosperó, era un delito contra alguien que ya no era su esposo y además falso, a pesar de eso los tribunales le dieron cabida y el se encargó de publicar y difundir ese hecho falso, humillándola más.
La publicación no relata más y es de 1909, además de las 16 páginas en las que se relata esta historia se anexan los contratos y actas de juzgados sobre el caso. Es triste que ni los abogados ni los jueces, ni las leyes pudieron hacer nada por esta mujer, a pesar de ser parte de una elite del lugar.

Hoy después 100 años de esos hechos, todavía hay Canessas y Dárdanos por ahí. En marzo de este año recuerdo que´un hombre se suicidó después de asesinar a su hijo e intentar asesinar a su esposa (que creo sobrevivió). Talvez necesitamos 100 años más.

10 comentarios:

Claudia dijo...

Es extraño que ahora que termine de leer esta historia...como los patrones no han cambiado. Mi padre es de esa area del pais. No somos de ese apellido, pero si me conto muchas historias de esa indole y de esa epoca. Pues era epoca de opulencia entonces...claro si estabas en el buen circulo social.

Bueno a lo que voy es que nos falta mucho por recorrer...y espero que cambie..por el bien de la Mujer Salvadoreña.

Buenisimo tu post...saludos como siempre

Antares dijo...

Yo tambien opino de que los patrones en cuanto a la barbarie se mantienen, solo que ahora hay mas vehículos de comunicación. Pero sí me impresiona saber de la documentacion al respecto y hace tanto tiempo.

karroll dijo...

me quedé muda, pero insisto, casos como este, talvez no de esa manera, porque el lugar y condiciones ya cambiaron, se dan aun aqui en paises como este, en granjas aisladas de las ciudades, con las inmigrantes que no hablan y no conocen el pais,etc etc etc.
no digamos alla en el salvador, ojala que todo esto cambie un dia, soy mujer y bien me gustaria repetir esta historia pero en version masculina, a ver cuantos machos podrian soportarla y vivirla.
pero también hay hombres victimas, y es bueno decirlo, al menos aqui si los hay!
otro excelente post!!
saludos.

soysalvadoreno dijo...

Hola Ixquic. Ya golvi.. :)
Me gusto mucho este post y el anterior. Haciendo una pequeña investigacion con google me doy cuenta que la publicacion que citas esta en la biblioteca de la CSJ. Vere si puedo conseguirla para leerla. Ojala que pueda porque no soy abogado.
Por otra parte, conozco personalmente a la persona que mencionas al final del post. Si, ella sobrevivio, y ya esta bien (por fuera y de sus heridas), de hecho, laborando para una importante empresa de pais, pero quien sabe como este ella por dentro. Le miro con una cara muy triste a pesar de que sonrie. Y ella es muy bonita.
Pero lo mas triste de todo, es que todas las mañanas de 7:00 AM en adelante, en una radio, hay un programa que refleja exactamente eso, violencia y maltrato de un hombre a su esposa y de ribete lo presentan como un programa "comico".
Por supuesto, siempre se puede decir que los artistas solo reflejan la realidad de las cosas. Bien feo.

Ixquic* dijo...

Soy s, no había podido felicitarte, me alegra otra vez.

La publicación yo la encontré en la biblioteca de una Universidad y es la versión original. LLegó hasta allí, porque es parte de la Coleción "Víctor Jerez" ex rector de la UES, y luego pasó a la colección de la Fundación H de Sola y luego se donó a esa biblioteca.

Porfa, enviame ese link....

y que bueno tenerte aquí de nuevo.

Anónimo dijo...

Me gustó bastante la foto (además del post).

Anónimo dijo...

Este es el link.
Solo tiene la especificacion del texto, no tiene el texto en si, ni siquiera la portada...:(

Ixquic* dijo...

SoyS: Como no me dejaron fotocopiar el texto, le tomé fotos sin flash y si quieres te las envío a tu correo,

:)

y gracias!

Ixquic* dijo...

Rafa: que bueno que te gustó este post.

Soy Salvadoreno dijo...

Si, Ixquic, enviamelas por favor a soysalvadoreno arroba gmail punto com. Muy amable de tu parte.

Agradecido de antemano... :)