
El texto versa sobre la danza contemporánea independiente, la composición coreográfica y debates afines. A veces, lo ojeo y me topo con cada cosa, y sufro por no detenerme más en él. Transcribo algunas cosas que ayer por la noche subrayé.
La creencia escénica
“Ya dijimos que “el nuestro es el arte de reacciones” y que la danza es “la capacidad de reaccionar ante estímulos ficticios como si fueran reales”. Estas reacciones (del ejecutante) vienen a ser acciones (escénicas) para el espectador; es lo que el espectador puede llamar interpretación del bailarín. (...) Y si de eso se trata, será mejor bailarín el que mejor sepa fingir; aquél que sepa mentir con tal veracidad que la mentira no se distinga de la verdad, es más: que esa mentira parezca una profunda verdad; no el que tenga una especial capacidad para realizar las dificultades de la técnica corporal. (...) Sabemos que se debe alcanzar la “magia” escénica, pero no nada más mediante los “etéreos bailarines”, sino con todos los elementos de la composición.
(...)
El entrenamiento no enseña a interpretar, a ser hábil, no prepara para la creación. El entrenamiento es un proceso de auto-definición, un proceso de autodisciplina que se manifiesta a través de acciones físicas. No es el ejercicio en sí lo que cuenta, sino la justificación personal que cada uno da a su trabajo.
(...)
Entonces llevemos la búsqueda que nos enseña a pulsarlas válvulas internas que insuflan nuestras emociones y nuestras reacciones en todos los ámbitos: los dancísticos, los extradancísticos. (...) es decir, : descubramos el proceso que delineamos cada día al estar vivos, al tomar decisiones, al experimentar una emoción, o una carencia de emociones.
(...)
Estar vivo es estar en estado creativo.
Crear es poner algo donde no lo había.
La danza contemporánea, un problema sin resolver. Eric Villanueva, Editorial Gaceta, México 1995. p. 129 y 130
El libro parece una maravilla, cuando lo lea, seguro lo confirmaré. Y eso será desgraciadamente, hasta diciembre. La parte que he trascrito versa sobre la interpretación escénica, pues una bailarina o bailarín no es un simple ejecutante, es esencialmente un interprete. Y un buen interprete debe manejar también la técnica, debe ante todo buscar el equilibrio.
Comentarios
Pero eso de que “…aquel que sepa mentir con tal veracidad…” me deja un cosquilleo emocional, porque no me parece que un buen bailarin mienta.
Porque a pesar que sé que es una disciplina el poder mostrar una gama de emociones perfectamente dosificadas en una obra, al momento de estar arriba contando una historia cuajada de emociones, no mentís, vivís la historia, te duele, te da pánico, terror o te da placer, dependiendo de lo que interpretés, pero el buen bailarín y "ojo" el buen bailarín no miente, pero sí sabe transmitir sus emociones y esas, al momento de bailar son reales.
Lo duro está justamente en lo que dices, buscar ese equilibrio entre la capacidad física y la interpretativa.
pero vamos, una cosa es lo que pasa en la calle y otra es presentarlo en un teatro.
¿me das permiso para seguirte aterrorizando al bailar? (ji ji)
Yo conozco tu honestidad y sé desde qué posición lo decís.
te sacaré una copia del libro...
Agelina: tenés que salir del país para conseguir libros. Yo he podido conseguir en Costa Rica y compré lo que encontré.
y otros me los han prestado. no he seleccionado mis lecturas, ellas han llegado hasta mí, no hay opción de búsqueda. Pero hay en la Web buenas revistas y foros.