sábado, agosto 26, 2006

Pedazos de mí



Así he terminado este día. Partida, hecha picadito. Los sábados hago clase de danza y hago mis ensayos con el grupo -especialmente si tenemos compromosos cerca- y hoy al corégrafo se le puso entre ceja que debía darnos un entrenamiento con clásico (ballet). No puedo imaginar cómo amaneceré mañana del dolor muscular. En la barra, con la pierna levantada, despues de 16 cuentas ya parecía yo un mono araña fuera de su habitat. (siento otra vez los calambres)

La recompensa viene despues, a una le queda el cuerpo tan liviano y erguido, listo para bailar.

Por si eso fuera poco, la mayoría de gente llegó tarde, así que la clase dura sólo la hicimos tres pelones y el ensayo se prolongó hasta las dos de la tarde (y con hambre!!). Al llegar a mi casa, si no es por mi chiquita no hubiese comido.

Como no voy a trabajar -como abogada- los sabados en la mañana, lo hago por la tarde o termino algunos pendientes por las noches. Pero hoy no. Ya me bañe con agua tibia y tomé los relajantes musculares. tengo una cama ancha esperandome para acompañarme en mi lectura nortuna.

Afortunamente, tengo el alma cohecionada y ansiosa por ir mañana a la feria del libro a comprar libros!!!, bueno eso si logro levantarme.

6 comentarios:

Victor dijo...

Ahhh, pero es tan rico amanecer deshiilachado después de hacer lo que a uno le gusta...
Hace algún tiempo, las vacaciones de Semana Santa las compartía con gente de lugares recónditos del país, tratando de llevar un mensaje de esperanza y de movilizar la reflexión y las acciones, y regresabatan molido... pero tan bien conmigo mismo, que daba igual que me hubiera enfermado del estómago, que trajera ampollas de caminar, que me pelara la piel... No importa ésas consecuencias si lo comparo con el gozo de que unas personas me dijeran que sentían que Dios se acordaba de ellos cuando los visitábamos...

Anónimo dijo...

hmmm que sexi

Antares dijo...

Comprendo perfectamente a lo que te referís. Luego de esas maratones de actividad física a las que usualmente no estamos acostumbrados, nuestro cuerpecito nos pasa la factura, jejeje y con intereses.
Ojalá encontrés buenos libros, yo intentaré ir mañana a ver qué encuentro.

Ixquic* dijo...

Víctor: que bueno que entendás a lo que me refiero, aunque es incomparable: yo me refería a algo muy individual y tú al sacrificio por interacción y solidaridad con los demás.

Usuario: mmmm sexi no es lo que ves, sino lo que querés ver. ¿no crees?

Antares: si casí que mi hija me ha traido muletas para andar y caminar, bañarme etc. Me duele la espalda, los brazos, ¡las piernas! la cintura, sólo la cara no me duele apesar de todos los gestos de dolor que hice en la clase.

¿Libros? si, compré "Salvo el Crepúsculo" de Julio Cortázar. Me daré otra vuelta al final de la semana y te cuento.

Ixquic* dijo...

Anónimo, creo que mi comentario anterior no fue preciso y mejor lo explico: creo que los seres humanos -hombres y mujeres- queremos ver cosas sexis y así observamos, aunque no lo sea. Digo esto, porque tomar fotos de mi cuerpo cuando es un despojo humano del cansancio no es sexi y tampoco es mi intención.

Pero como la interpretación de lo que observamos es COMPLETAMENTE LIBRE Y SUBJETIVA me causa gracia lo de "sexi", aunque respeto tu opinión,

saludos

Anónimo dijo...

Cracias por la aclaración.
Y muy de acuerdo contigo, lo de Libre y subjetivo. El arte es así.
Al ver solo rasgos de tí, me pareció una forma muy peculiar de presentarte.