sábado, julio 22, 2006

Promesa


Un amigo me regaló el libro de Angeles Mastretta: "Ninguna eternidad como la mía".

En él encontré una promesa que quiero rescatar y compartir.

Suelo padecer de angustia existencial y eso me hace reirme de las desgracias o sentirme triste cuando consigo logros importantes.

¿Loca que vive al revés? Quizá, ya lo decía Julio Cortázar: la vida se vive a sí misma nos guste o no. Por eso hay que vivirla y sufrirla como es debido y por eso asumo el siguiente voto:

"Me comprometo a vivir con intensidad y regocijo, a no dejarme vencer por los abismos del amor, ni por el miedo de que éste me caiga encima, ni por el olvido, ni siquiera por el tormento de una pasión contrariada.

Me comprometo a recordar, a conocer mis yerros, a bendecir mis arrebatos. Me comprometo a perdonar los abandonos a no desdeñar nada de todo lo que conmueva, me deslumbre, me quebrante, me alegre. Larga vida prometo, larga paciencia, historias largas. Y nada abreviaré que deba sucederme, ni la pena ni el éxtasis, para que cuando sea vieja tenga como deleite la detallada historia de mis días" (p.37)

*El cuadro es de la exposición "El último señor de los mares" (Salarrué)

3 comentarios:

Victor dijo...

Me uno a tu promesa. Hace tiempo decidí ir por esta vida que se deja vivir día a día centrándome en el aquí y en el ahora. A veces se me olvida y sufro angustiado por el mañana que no ha venido o por el ayer que ya se fue o por ambos.
Pero vale la pena intentar vivir el hoy, sentir como mis células explotan por el llanto o por la risa, ahogarme hoy para respirar bajo el agua después.
Quiero, al final de mis días confesar que he vivido y que no han sido otros los que vivieron a través de mi. Pero ahora me ha invadido la tristeza y la angustia.
Pero bienvenido sea el dolor y la incertidumbre. Como dijo Salarrué en "El Señor de la Burbuja": "Heme aquí".

jnelsons dijo...

Yo tengo mi promesa tambien, y es la de aprobechar al maximo lo que he obtenido. Vivimos en una sociedad a la que le encanta hacer excusas y una de nuestras frases conocidas es "no tengo la culpa".

"soy una persona negativa" dice alguien, "porque me crie en un ambiente familiar no muy sano, y por eso no tengo la culpa".

La verdad es que estamos en una sociedad amargada y resentida, porque se permite estar asi. Todos hemos vivido experiencias negativas. Pero ello jamas me quitara mi paz interior.

Yo dispongo desde que amanece el dia a vivir malhumurado o con penas, si asi lo deseo. O a ser de este dia un dia alegre y lleno de esperanzas.

Es cuestion de no dejarse vencer.

Ixquic* dijo...

ánimo Victor...

Jnelson: eso es ser consecuente con uno mismo.

bueno esto es como estar parados en un precipicio: tirémonos y seamos suficientemente responsables para aceptar lo bueno y lo malo que esté por venir,

abrazos.

Ix