sábado, mayo 27, 2006

¿Qué es eso del feminicidio?




La primera vez que escuché el término pensé que era una nueva “moda” de las feministas y que era un tanto exagerado hablar de feminicidios en El Salvador. Se que en Ciudad Juarez en México, se habla de eso dada la cantidad de mujeres que han sido asesindas y desaparecidas en ese lugar. Esos hechos están analizados y lo suficientemente documentados como para refutar el fenómeno.

Al analizar los datos de muertes violentas en el país, se tiene que durante el 2005 se cometieron 3,812 asesinatos de los cuales 3,422 son hombres y 390 mujeres (según boletín emitido por el Instituto de Medicinal Legal), esa distribución apunta que las víctimas mayoritarias son los hombres. Sin embargo, cuando se habla de feminicidio o femicidio se trata de un análisis aparte (porque en el análisis general el problema se diluye) y así es entendible la demanda de las organizaciones de mujeres para que se tomen acciones para frenarlo.

La violencia contra la mujer siempre ha pasado a segundo plano –en algunos casos se asume como natural-, de ahí que ni la sociedad ni el estado pongan suficientes esfuerzos en erradicarla. Si se toman sólo las muertes de mujeres, se advierte que éstas han ido en aumento: durante el 2004 mataron a 210 féminas y la cifra pasó a 390 en el siguiente año. Precisamente, Amnistía Internacional (AI) manifestó en noviembre su preocupación al respecto:
http://www.amnestyusa.org/spanish/news/document.do?id=ESLAMR290052005

Se entiende por femicidio los homicidios de mujeres ocurridos como producto de la violencia de género, se incluyen aquí las muertes causadas por maridos o ex maridos, compañeros o ex compañeros, en una relación de pareja, incluyendo el noviazgo, así como aquellos perpetrados por terceros y/o desconocidos, pero en el contexto de la violencia de género contra las mujeres. Una forma más simple: el asesinato de mujeres por razones asociadas con su género. (Tomado de OPS.2000. Femicidio en Costa Rica 1990-1999.)

Al parecer existe una tenedencia a regular legalmente esta figura, en Costa Rica es un delito tipificado con ese nombre y en las circunstancias descritas, esto no responde entonces a una cantidad enorme de estos hechos, no. Responde a que se reconozca oficialmente que el fenómeno existe.

Lo anterior lo cito para unificar, para hablar un mismo idioma. Se trata entonces de algo que nadie puede negar: la violencia de género que tiene a la base la cultura machista que coloca al hombre como dueño, poseedor, impune, aquel que se sabe poderoso frente a su hija, madre, esposa, compañera de trabajo). No quiero caer en un simple discurso de género, simplemente es verdad. Hace unos días una mujer me pedía consejo: “mi esposo me engaña, me deja sola con los 4 hijos que tenemos, no estudié, no trabajo y dependo de él. Si le reclamo me pega, si le llamo me pega y se le digo que lo voy a denunciar me amenaza con matarme, con renunciar a su trabajo para no pagar cuota de alimentos (...) pero no lo puedo dejar”. Frente a esa situación, la primer ocurrencia es reclamarle a esta mujer su dependencia emocional y económica con ese hombre, pero no. Puedo asegurar que ese día va a llegar: cuando se de cuenta que no depende de él. Me aterra pensar que alguien pueda vivir así, pero viviendas vemos... hogares no sabemos.

Estudios en ciudad Juarez, en México estiman que: “El asesinato de mujeres, sexualidad y muerte, es un fenómeno social que requiere, más que analizar flaquezas individuales de la condición humana, un análisis científico, Camero y Frazer (1987: 50), que permita conocer las causas culturales y estructurales que subyacen para que un grupo genéricamente construido, en este caso los hombres, mate a otro grupo también genéricamente definido, las mujeres.”

Para evitar que sucedan muertes que tengan a la base una circunstancia de género es imprescindible que ambos, hombres y mujeres, lo asimilemos: no somos dueños del otro, no podemos juzgar al otro, no me puedo valer de la debilidad de mi pareja.

Aunque los casos de asesinato por estas razones sobren, hay uno que llamó la atención de la sociedad salvadoreña por la barbarie que implicó y me resulta ilustrativo:

ROSA N.


Rosa N. fue asesinada y, al parecer, violada, en diciembre de 2002. En ese momento tenía entre 17 y 22 años de edad. Se encontró su cabeza el 9 de diciembre dentro de una mochila en el Parque Libertad de San Salvador. El mismo día, más tarde, se encontró en una estación de autobuses una pierna en un saco de plástico, que la policía dijo podía pertenecer a la misma persona. Unos días después se confirmó esta hipótesis, luego de practicarse exámenes de ADN. La identidad de la muerta, sin embargo, aún no se ha podido establecer. El caso fue archivado. Según fuentes periodísticas, un agente la policía dijo que la víctima podía pertenecer a una banda y lo más probable es que la hubieran matado miembros de una banda rival. (extraído de Amnistía Internacional, 2005) ¿quién fue rosa N.? ¿porqué la mataron así? ¿a quién le importa?. Por cierto el caso está impune.
Ver: http://archive.laprensa.com.sv//20021212//nacion/nac52.asp


hoy despertamos revoltosas
sacudimos las sábanas
y apoyamos los
pies firmes sobre la tierra
el corazón que parecía que nos iba a estallar
acaba de hacerlo
Que se acabe el silencio
que se acabe

*Poema de creación colectiva (Mujeres sobrevivientes de violencia)

2 comentarios:

CONTRACORRIENTE dijo...

Antes que nada gracias por tu comentario.

Luego te digo que el problema de las muertes de mujeres es que ademas del machismo, las que mueren son mujeres pobres que no tienen quien responda por ellas.
Su misma situación las ha llevado a enrolarse en un mundo violenta en donde se paga con el cuerpo y cuando eso ya no es suficiente, se paga con la vida. No importa la cantidad, el problema es que esto puede ser solo el comienzo.

Ixquic* dijo...

Gracias también por el comentario.

Y sobre la pobreza femenina, es desalentador. Estaba consultando un observatorio sobre Mujeres en CA que hace la Fundación Arias de Costa Rica y por ejemplo, se ha detecado que las mujeres son más preparadas que los hombres, pero ganan menos que ellos y tienen menos oportunidades.
en el trabajo algunas son v´citimas de acosos laboral, más que decir que "se paga con el cuerpo" es que la sociedad te quiere cobrar y valorar por el cuerpo, no por la capacidad.
En breve, tenemos mujeres pobres, mujeres dependientes... mujeres que se acostumbran a la violencia.