Paso a escribir algunas notas sobre una discusión que me inquietan. En los últimos meses se agudiza una discusión que lleva años: ¿qué putas hacer con tanta violencia? Sin retroceder tanto en el tiempo, vale señalar que quienes vivimos en este país comenzamos a soportar una pandemia de homicidios. Inicialmente vimos el asunto muy ajeno, pues las autoridades –a través de los medios de comunicación—decían que eran pandilleros matando pandilleros. De manera que quienes no lo somos nos sentíamos "seguros".
Pero luego comenzamos a ver como iban matando a niñas, jóvenes, empresarios, personas adultas (muy lejanos a la imagen de “jóvenes pandilleros”). El año pasado mataron a muchacho ejemplar, músico de la Sinfónica Juvenil por haber tenido la maldita mala suerte de haber sido testigo de un crimen. Hoy murieron 4 estudiantes en distintos puntos del país...no estaban en pandillas. Jode cada noche llegar a mi casa y ver las noticias…siempre comienzan “hallaron un cuerpo” “mataron a” “se busca a un desaparecido”….muerte, muerte.
En los últimos dos años además de homicidios la gente comenzó a “soportar” la extorsión y su fantasma (ya que muchos no son extorsionados por viven con esa paranoia…y eso ya te jode). Los homicidios de alguna manera se disparan con este delito, pues se suma un motivo mas para matar: o pagás o te mato. Ahora resulta –que al igual que en la guerra—da miedo caminar por la calle o subirte a bus porque o lo queman o te tiran una granada. Y esto no ha respetado edad, dos niñas murieron en diciembre por esta causa.
Entonces, mientras todo el mundo saca sus “teorías” de seguridad pública, la gente se muere y el crimen se va complejizando y armando.
Frente a esto, el Estado en manos de ARENA, aplicó una política supuestamente focalizada en pandillas que sólo logró desgaste político a si mismo (al estado, al gobierno) y logró que las bandas organizadas, las pandillas y cualquier otra modalidad que tenga incidencia criminal se “rebuscara” en sus métodos. Para muestra preguntémonos sobre la presencia de la extorsión –como delito—antes del 2003…¡mínima! Y las granadas?? Pero bueno, lo que pasó, pasó. Dirá alguien por allí.... pero yo creo que no se puede dejar de lado la mala experiencia..y peor repetirla.
Entonces, digo yo, ¿qué es lo que pasa hoy? Pasa que tenemos un gobierno nuevo (me vale madre su denominación ideológica) del que se espera un reinicio, relectura de la cuestión.
Yo esperaría una apuesta por luchar contra esto con la “fuerza del derecho”, esto es, revisar el marco jurídico e institucional con el que se enfrenta el problema y hacer un replanteamiento y aplicarlo de forma efectiva. No se trata de pura y puta retórica, no. Se trata de usar la fuerza y la inteligencia: más policías, mejor equipados. El “sistema” debe estar trabajando en equipo con un fin común persiguiendo y castigando a quienes cometen delitos. Todo lo anterior se puede hacer en el marco jurídico (mismo que es revisable, nada es estático) actual.
Está bien que se trabaje en tareas de prevención de violencia, pero el Estado tiene y debe –de forma imperativa—que aplicar la fuerza a los crímenes que de forma inminente se comenten día a día.
Días atrás estuve en Puerto El Triunfo y en Santo Tomás, trabajando con población joven y en ambos municipios ven positiva la presencia de la FAES, no porque estén de acuerdo si no porque las manos tienen mas cantidad de dedos que policías en esos municipios y a la población le consta que los polis están limitadísimos …entre otras cosas.
Pero luego comenzamos a ver como iban matando a niñas, jóvenes, empresarios, personas adultas (muy lejanos a la imagen de “jóvenes pandilleros”). El año pasado mataron a muchacho ejemplar, músico de la Sinfónica Juvenil por haber tenido la maldita mala suerte de haber sido testigo de un crimen. Hoy murieron 4 estudiantes en distintos puntos del país...no estaban en pandillas. Jode cada noche llegar a mi casa y ver las noticias…siempre comienzan “hallaron un cuerpo” “mataron a” “se busca a un desaparecido”….muerte, muerte.
En los últimos dos años además de homicidios la gente comenzó a “soportar” la extorsión y su fantasma (ya que muchos no son extorsionados por viven con esa paranoia…y eso ya te jode). Los homicidios de alguna manera se disparan con este delito, pues se suma un motivo mas para matar: o pagás o te mato. Ahora resulta –que al igual que en la guerra—da miedo caminar por la calle o subirte a bus porque o lo queman o te tiran una granada. Y esto no ha respetado edad, dos niñas murieron en diciembre por esta causa.
Entonces, mientras todo el mundo saca sus “teorías” de seguridad pública, la gente se muere y el crimen se va complejizando y armando.
Frente a esto, el Estado en manos de ARENA, aplicó una política supuestamente focalizada en pandillas que sólo logró desgaste político a si mismo (al estado, al gobierno) y logró que las bandas organizadas, las pandillas y cualquier otra modalidad que tenga incidencia criminal se “rebuscara” en sus métodos. Para muestra preguntémonos sobre la presencia de la extorsión –como delito—antes del 2003…¡mínima! Y las granadas?? Pero bueno, lo que pasó, pasó. Dirá alguien por allí.... pero yo creo que no se puede dejar de lado la mala experiencia..y peor repetirla.
Entonces, digo yo, ¿qué es lo que pasa hoy? Pasa que tenemos un gobierno nuevo (me vale madre su denominación ideológica) del que se espera un reinicio, relectura de la cuestión.
Yo esperaría una apuesta por luchar contra esto con la “fuerza del derecho”, esto es, revisar el marco jurídico e institucional con el que se enfrenta el problema y hacer un replanteamiento y aplicarlo de forma efectiva. No se trata de pura y puta retórica, no. Se trata de usar la fuerza y la inteligencia: más policías, mejor equipados. El “sistema” debe estar trabajando en equipo con un fin común persiguiendo y castigando a quienes cometen delitos. Todo lo anterior se puede hacer en el marco jurídico (mismo que es revisable, nada es estático) actual.
Está bien que se trabaje en tareas de prevención de violencia, pero el Estado tiene y debe –de forma imperativa—que aplicar la fuerza a los crímenes que de forma inminente se comenten día a día.
Días atrás estuve en Puerto El Triunfo y en Santo Tomás, trabajando con población joven y en ambos municipios ven positiva la presencia de la FAES, no porque estén de acuerdo si no porque las manos tienen mas cantidad de dedos que policías en esos municipios y a la población le consta que los polis están limitadísimos …entre otras cosas.
No veo, hasta ahora, que las autoridades realmente le apuesten retomar el camino que estas cosas van planteando. Mas bien, no veo nada claro.
en esta entrevista Munguía Payés reclama mas protagonismo y propone medidas....
http://www.elfaro.net/es/201001/noticias/960/
en otro post pasaré a comentar....




