Xibalbá, por Ixquic

Así llamaban al inframundo los mayas, se concebía compuesto de nueve niveles, en el más profundo vivía el dios de la Muerte. El Sol, cada noche, viajaba a través de Xibalbá en forma de jaguar derrotado.
Bienvenidas y bienvenidos

lunes, marzo 14, 2011

¿Objeción?

La seguridad pública parece ser el tema “público” más inseguro de éste y los pasados gobiernos. Que si dura, medio dura o dura blandita debe ser la mano con que este asunto se debe tratar. Lo cierto es que, lo que menos se intenta es aplicar con efectividad la ley. Si cada cual lograse hacer lo que debe, con quién debe y en el tiempo correcto quizá no estaríamos en tanta queja.

La última propuesta del gabinete de seguridad

Un asunto –que sin duda—divide las opiniones es el tema del servicio militar obligatorio. Por una parte están aquellos que pensarán que es positivo porque los “jóvenes” de hoy deben pasar por esa experiencia para conocer la verdadera disciplina. Añaden que esta sociedad estaría mejor si esta práctica se realizara.

Otros argumentan (las autoridades actuales) que el servicio debe ponerse en practica porque en el combate a la delincuencia actual le hace falta recurso humano para enfrentarlo.

Y luego están aquellos, mayoritariamente personas jóvenes, que reivindican su derecho de objeción de conciencia, es decir la posibilidad –en este caso— de negarse a prestar servicio militar. En definitiva, el sagrado derecho de la libertad de elección.

Lo cierto es que este tema es para discutir. La ONU ha reconocido el derecho a la objeción de conciencia al servicio militar como parte de la libertad de pensamiento, conciencia y religión consagrada en el Artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Pero nuestra Constitución reconoce que el servicio militar es obligatorio (artículo 215), para todos los salvadoreños (varones y mujeres) entre los 18 y 30 años de edad. Esta disposición constitucional se encuentra desarrollada en la Ley del Servicio Militar y Reserva de la Fuerza Armada (de 1992) que está vigente. Sin embargo no se ha aplicado en estos años...

Después de los Acuerdos de Paz la conscripción (servicio militar) no se implementó y por ende estas normas habían caído en des uso y eso se explica porque el país no está ya mas en guerra. Ahora el tema vuelve, en otro contexto y por otras razones. Pero luego de intentar malas salidas, será esta otra más en la camándula de flechas perdidas?

Para quienes sólo buscamos que el gato tenga 4 patas, la solución debería ser la reforma constitucional y avanzar en la regulación de un servicio militar voluntario, pues hay que reconocer que hay gente que le gustaría participar y asi se deja la libre elección a los jóvenes: si optar por la experiencia militar, o bien religiosa, deportiva, artística....en definitiva cualquiera de esos caminos que nos han enseñado (a quienes lo hemos practicado) el buen gusto por la disciplina, el amor a Dios, a la familia y ha esta pequeña nación.

increíble que sea el FMLN tan variable en sus poses políticas.

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martes, marzo 08, 2011

Al diablo con las conmemoraciones!

Las conmemoraciones --a veces-- se vuelven fechas para el falso elogio. Que si el día de la Discapacidad, de la tercera edad, de la madre, de la niñez....etc. Si bien se han creado como mecanismo para sensibilizar o generar discusión en torno a "algo", si nos descuidamos se vuelven un medio para agradar no más. Eso, obviamente no incide en nada a una realidad determinada.

Hoy por ejemplo se celebra el día Internacional de la Mujer, las organizaciones se manifiestan, abundan las felicitaciones, los discursos. Desgraciadamente, que "otros" feliciten a las mujeres o bien, que las mismas mujeres nos felicitemos entre nosotras no cambia nada. Sólo agrada.

La realización propia, seas hombre o mujer sólo puede venir de la misma persona. La realidad de las mujeres, vistas como un grupo determinado sigue siendo dura. Quizá en 1975 (año internacional de la mujer) la discusión no era la violencia (y eso se nota en los instrumentos legales internacionales del momento) si no el tema de la igualdad. Hoy contamos con Leyes, estudios etc. con las que no podemos negar una realidad caracterizada por brechas.

Buscando en estudios de sociología me topé con uno del jesuita Segundo Montes acerca de La Mujer Salvadoreña en el año internacional de la Mujer, esto fue, en 1975. Se trata del análisis de encuestas realizadas hace 36 años. El Salvador de entonces, fue sede del concurso Miss Universo (que debía ser Miss globo terráqueo porque no sabemos de las bellezas del universo!).

En su estudio, pionero desde la perspectiva de la sociología, llega a identificar como variable "clave", la educación en las mujeres para romper con la desigualdad y como un factor para hacer conciencia de esa igualdad. Sin duda, esa es una de las variables que desde entonces ha mejorado el estado de cosas. A las entrevistadas se les consultó si están convencidas de la igualdad entre mujeres y hombres, mayoritariamente respondieron que sí. Lo llamativo es que también se les preguntó si creen que el varón aceptará esa igualdad, la mayoría respondió que no. Creo --no se si me equivoco-- que esta respuesta hoy cambiaría, aunque en lo personal conozco trogloditas que sin decirlo así se conducen por la vida.

Al final del artículo, Montes señala algo que me encanta "El año 1975 ha sido el Año Internacional de la Mujer. El valor principal de esa celebración, a mi modo de ver, ha sido el de ampliar y profundizar el conocimiento de la realidad del mundo femenino dentro de nuestro mundo global, y la consiguiente toma de conciencia de parte de la mujer, como inicio de su desalineación y liberación."

Montes, hablaba de que esa celebración sirvió para conocer y hacer conciencia, él lo vio como el punto de partida. Mas adelante, y de forma muy agradable cierra recalcando "Ahora son las propias mujeres las que tienen, no solo la palabra, si no también y sobre todo, las realizaciones" (ECA, 1976 no. 327/328)

Sin duda, que nos pele la celebraciones. Cada ser humano, en este caso las mujeres, debemos asumir el rol en la propia realización, aunque siempre uno termina cayendo mal.

miércoles, marzo 02, 2011

Violencia, por ser mujer

*soy parte de un festival de blogs sobre el tema, al final estàn otros blogs participantes

La violencia, de donde venga y a quien vaya, es condenable. Sin embargo, la humanidad ha reconocido que este fenómeno tiene sus peculiaridades (considerando hacia quién se realiza), razón por la cual se le reconoce como una forma de discriminación cuando se ejerce contra determinadas personas en razón de sus características impuestas por un contexto histórico y social.

Este es el caso de las mujeres, a quienes nuestros padres, madres o abuelas nos inculcaron “no tocar ni con el pétalo de una rosa”, una frase tan repetida y que se vuelve en ironía pura cuando la realidad en la casa, en los trabajos, en las vías públicas es distinta. A las mujeres se les percibe susceptibles que ha habido quienes las ultrajan (bajo “cuenteos morbosos”, ataques directos, humillaciones, etc.) les maltratan físicamente y hasta son asesinadas casi “por derecho”.

Esta violencia se origina en una diversidad de causas que no se analizarán en estas líneas, aunque si debe dejarse claro que no es un asunto “heredado” ni mucho menos debe asumirse como “natural”. Tampoco es una característica propia de los varones. Mas bien, la violencia (hacia las mujeres) es una actitud cultural que –como si fuese una tradición— se ha ido pasando de generación en generación como una pauta de conducta social basada en la falsa idea que las mujeres son objetos o seres inferiores. Así ha sido “aceptada”, por mujeres y hombres. De alguna manera esto ha influido en las relaciones de poder, en la calle, en el trabajo, en la política o bien en el hogar.

Reconocimiento

La violencia hacia las mujeres puede entenderse como “cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico, tanto en el ámbito público o el privado. Esta violencia es reconocida en la actualidad como una violación a los derechos humanos.

El caso mas extremo e irremediable de esta situación es cuando se llega al “asesinato”; no al casual o general que nos afecta a todos y todas, si no aquel que se comete con un dolo o intención basada en el sexo o bien en el género. Esto es lo que en estos días (mas bien, años) se ha venido reivindicando en el plano social (movimientos de mujeres y de derechos humanos) y ha pasado a la discusión jurídico-política.

Es por eso que en el léxico forense ya se ha acuñado un nuevo término (en realidad un neologismo): feminicidio (fem) para diferenciar la tipología del “homicidio” (homo) y que ha sido recogido por leyes de algunos países con el fin de dejar sentado –por ley—que existe “intención de asesinar a víctimas por su condición de ser mujer. Más allá de discutir la terminología, habrá que poner atención al fenómeno que se quiere reconocer y por ende prevenir y sancionar.

El fenómeno en el país

Sin el ánimo de establecer como antecedente, ni premisa, me gustaría comentar que días atrás estuve revisando casos de violencia hacia las mujeres durante el conflicto armado de El Salvador. Si bien, estas víctimas eran parte de los “objetivos” militares al igual que hombres, personas de la tercera edad y hasta niños y niñas, resulta notorio que los patrones de violencia hacia las mujeres llevan el componente sexual (las humillaciones en razón de género) y la voluntad de producir dolor y daño en aquellas, que preñadas, podrían ser madres de un “hijo de la subversión”. Lastimosamente, la Comisión de la Verdad no reconoció la peculiaridad del fenómeno de la violencia hacia las mujeres en la guerra salvadoreña y sin duda es un asunto por analizar y en su momento, reconocer como tal. (pongo el ejemplo del asesinato y violación de cuatro monjas Mariknoll por miembros del Ejercito en la carretera a Comalapa).

Ubicándonos en el contexto actual (y en datos actuales puede verse también el blog de Hunnapuh), Según los datos del Instituto de Medicina Legal (IML) entre 2001 y 2008 hubo 2,452 asesinatos de mujeres (1,568 murieron por arma de fuego, 495 por arma blanca y 389 por “otros”. IML hace notar un aumento de asfixias por estrangulación). El IML afirma que las muertes intencionadas hacia las mujeres han aumentado en un 50% desde el 2005 al 2008). Luego, el 2009 fue un año escandaloso en este ámbito pues se reportó 592 homicidios de mujeres, mucho más que en años anteriores. Poniéndolo en perspectiva, la tasa de homicidios femenina se ha triplicado. (fuente: “Epidemiología de los homicidios en El Salvador, período: 2001-2008. Dr. Fabio Molina, 31 octubre 2009.)

Otro dato relevante es el móvil del crímen pues allí está el “kit” del feminicidio. De los datos de 2001 a 2008, 128 fuero casos etiquetados con el móvil de violencia intrafamiliar, 38 muertes “por maras”, 49 por delincuencia común y el resto se consigno como “móvil desconocido”. Llegar al fondo de cada caso es un asunto del sistema legal y requeriría de un esfuerzo --que esta fuera del alcance-- del ISDEMU que junto con la FGR, CSJ, PGR deberían analizar para explorar tendencias y sobre todo para dar con las pistas para prevenir estos hechos.

No es necesario seguir contando muertes, ni golpes, ni humillaciones. Las agresiones –porque somos mujeres— ya no deben seguir.

En noviembre de 2010 la Asamblea Legislativa aprobó la Ley Especial Integral para una vida libre de violencia para las mujeres, hecho que si bien es un avance en cuanto a herramientas de sanción o prevención hay que señalar que patrones culturales no se cambian por ley, aunque si puede contribuir. En segundo lugar, esta ley entrará en vigencia hasta el 2012 e implica una serie de cambios institucionales y presupuestarios que habrá que ver en la practica la capacidad de las instituciones de implementarla. La preocupación surge a partir de antecedentes: ley de acceso a la Información, LPINA, Ley de escuchas telefónicas, por mencionar algunas. Así las cosas no se si alegrarme o preocuparme.

Finalmente, debo señalar que soy hija de una gran mujer y madre de otra bella mujercita y que cuando escribo, soy parcial por conocer de cerca cierta forma de algún tipo de agresión o discriminación. Soy abogada, y por ende incrédula de leyes mágicas. Lo único que cambiaría esto es la simple actitud de no dejar hacer, ni dejar pasar ningún tipo de violencia hacia nosotras. Recalco que los hombres no son violentos hacia las mujeres “por naturaleza” y por lo tanto nadie tiene excusa natural, ni social para seguir en este tipo de convivencia. Eso, ni en pintura.

Ixquic

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Entrada de Hunnapuh (ver)

Entrada en Quo Vadis (ver)